Pobre Messi. La Pulga no puede dejar atrás la eliminación del Barcelona en la Champions League a manos de Juventus ya que, si bien tiene por delante el clásico de la Liga española ante el Real Madrid, cada vez que se mira al espejo se acuerda del partido del miércoles...
Y cómo no hacerlo si en el rostro todavía tiene rastros del duro golpazo que se pegó cuando fue a pelear una dividida con Pjanic.
Messi cayó muy mal tras un salto, no pudo apoyar las manos y dio de lleno con su cara en el césped del Camp Nou. En el pómulo sufrió un pequeño corte y ahora, tres días después, tiene un hematoma enorme debajo del ojo.
Con ese "look" saldrá a la cancha en el Bernabéu este domingo para enfrentar al Merengue.



