Los mendocinos futboleros recuerdan con una sonrisa a Gimena Blanco, la habilidosa futbolista que de chica animaba los entretiempos en el Malvinas haciendo “jueguitos”. Era la máxima promesa del fútbol  femenino a nivel nacional, pero su carrera dio un giro inesperado.

Después de vestir la camiseta de la Selección en el Mundial de Futsal del 2008, la ficharon para jugar en Italia de manera profesional. Y hasta allá se fue, con lo puesto, a cumplir un sueño.

Casi doce años después, Gimena decidió que ya es hora de volver a casa.

Tras la experiencia mundialista de la Selección femenina en Francia 2019, Blanco analizó el camino recorrido: “La gente siempre me pregunta, porque me conocieron jugando al fútbol once, pero lo mío fue por un tema de tiempos. En ese momento en Argentina no pasaba nada en fútbol once y el futsal en Europa era otro mundo; sponsors, vuelos, casa, sueldo, dos cosas diferentes. Entre esperar, preferí seguir jugando y me adapté, me gustó”, contó en diálogo con Ovación.

Me gusta el fútbol; siempre jugué 5, 7, once, sala, tierra… entonces no me costó adaptarme al futsal. Y cuando ya hice una carrera, los clubes te llaman, te ofrecen un sueldo, es difícil volver atrás”, respondió respecto de si se arrepentía de su decisión.

Hora de volver

Estoy viendo la posibilidad de quedarme. Si bien me adapté y me gusta, pienso por otro lado en la familia, las costumbres. Te digo en comparación a otras compañeras, que planean su futuro allá, yo en realidad siempre me quise volver. Me sostuve allá por lo que me gané en el deporte, por cómo te respetan y te valoran, pero ya estoy llegando al límite. Aparte por una lesión grave que tuve y que a medida que pasan los años es más difícil de sostener. Ya tengo ganas de volver” reconoció Blanco, invitada a un evento de Fútbol Fusión.

Te puede interesar >>> ¡La rompieron toda! Cuatro reconocidos mendocinos se animaron al Fútbol Fusión mixto

 Embed      

Italia es mi segunda casa, me manejo allá como si estuviera acá. Me fui a los 19 años, pero me quedé con las costumbres de acá y tengo ganas de repetir”, agregó.

Hace dos años que quiero intentar quedarme, pero no había nada que me convenciera y allá me empezaba a correr el contrato. Ahora estoy tratando de pensar en quedarme sin ver lo que dejo allá, sino nunca voy a poder volver”, aseguró la futbolista de 31 años, que ya sueña con armar una escuela de futsal en la provincia que la vio nacer.

La Selección y el Mundial

Se pensó un poco más en la mujer, pero hay que insistir, porque todo el movimiento que tuvo lo noto como si fuésemos sólo las mujeres y en realidad la sociedad tiene que ser menos machista. Ves comentarios muy machistas, al hombre le cuesta un poco más, hubo más movilización de las mujeres en el país”, analizó Blanco.

Y cerró con una gran reflexión:Los comentarios en las redes, por ejemplo, fueron para agredir a los hombres, no para resaltar una virtud de las mujeres, sino para ‘darle con un palo’ a la Selección masculina que yo tampoco comparto. Yo soy argentina, juego al fútbol y voy a hinchar siempre. Ni Messi, ni Maradona, no me importa, son argentinos todos y hay que alentar igual”.

Fotos: Instagram

Temas relacionados: