Simpatizantes de Newell's Old Boys, luego de perder el cuarto clásico consecutivo, se manifestaron en las inmediaciones de su propio estadio, y marcharon hacia las oficinas del vicepresidente del club, Jorge Ricobelli.Durante la movilización, los simpatizantes mostraron su descontento con la actual Comisión Directiva, por lo que reclamaron la renuncia de la misma.
La protesta surgió de manera espontánea en las redes sociales, un día después de que Rosario Central consiga el cuarto triunfo consecutivo, para acumular así siete clásicos sin sufrir derrotas.Una vez concentrados en las puertas del estadio, los hinchas se dirigieron por Avenida Pellegrini hasta las oficinas del actual vicepresidente de la entidad, Jorge Ricobelli.
Por su parte, desde el Movimiento Faustino González, agrupación opositora, aclararon que si bien no fueron ellos quienes convocaron a la marcha, la apoyaron.Cabe destacar que en los días previos al derby rosarino, aparecieron pintadas en la casa de la abuela del jugador de Newell's, Maximiliano Rodríguez, donde decía "clásico o balas para todos".Además, un trabajador de prensa del diario El Ciudadano fue amenazado de muerte por ser hincha de Central.



