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Gracias a Gimnasia, volvió a jugar al fútbol

Editado por Omar Romero
romero.omar@diariouno.com.ar

El volante Santiago López es un jugador con mucha proyección en Gimnasia y Esgrima. El futbolista empezó a tener continuidad en el pasado torneo y ahora fue ratificado por Diego Pozo.

El jugador de 21 años es unas de las piezas fundamentales en el Lobo y hace unos días renovó contrato hasta el 2023Se inició en Chacras de Coria, donde estuvo desde los 6 hasta los 17, luego pasó por el Deportivo Maipú. Mientras que en el exterior jugó en el Hapoel tel Aviv y el Hapoel Afula, de Israel.

Al Blanquinegro llegó en el 2018 y en diálogo con Ovación contó del momento que está atravesando. "Estoy muy feliz de haber renovado en Gimnasia, me ayudó mucho el club en mi vuelta al fútbol", confesó.

"Llegué al club por Martín Pupato y empecé a jugar en el equipo de la Liga que dirigía Diego Pozo y Martín Abaurre. Después tuve la posibilidad de jugar en la B Nacional con José María Bianco y ahora con Pozo estoy teniendo continuidad", contó.

"Estoy muy agradecido a Gimnasia, porque estuve ocho meses sin jugar y acá me abrieron las puertas, me siento muy feliz de este momento que estoy viviendo", relató.

"La victoria en la cancha de Almagro nos da confianza porque en el torneo pasado nos costó ganar de visitante", reconoció.

Con respecto al partido del próximo lunes en el estadio Víctor Legrotaglie, a las 21.05 con Quilmes, comentó: "Será un rival duro, nosotros jugamos en nuestra cancha y tenemos que ser protagonistas, es un partido lindo para jugar".

"Es importante la confianza del entrenador, es un técnico que le gusta jugar al fútbol, me identifico con el juego que pretende", añadió.

Sobre los objetivos explicó: "Nosotros queremos ascender, a veces suena un poco loco, pero es la realidad, tenemos que ir paso a paso, y planificar cada partido como una final".

Su experiencia en Israel

"Yo tenía 18 años cuando me fui. Es un país increíble con una cultura totalmente diferente, los estadios y los predios son increíbles", contó.

"Al jugador extranjero se lo trata muy bien, se come todo tipo de legumbres, arroz y se vive muy tranquilo. El tema de la guerra y los militares está lejos de todo, es un país muy rico en historia con muchas cosas de las cuales se aprende. La verdad que fue una experiencia muy linda, aprendí a hablar en hebreo que es un poco difícil".

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