Sin dudas Crucero del Norte vs Tigre fue un partido que no muchos recordarán, más allá del histórico debut del local en Primera, porque realmente no pasaron grandes cosas de las que se pueda hablar.Sin embargo, tanto jugadores locales como visitantes se quejaron de una particularidad: la altura y grosor del pasto del estadio.
No fueron los jugadores, los técnicos, ni los árbitros. Hubo un protagonista excluyente en el empate sin goles entre Crucero del Norte y Tigre.
El verdadero culpable del partido más aburrido de la fecha
El Comandante Andrés Guacuari, fue el protagonista. "Es una cancha muy grande, el pasto aparte de alto estaba raro. Creo que es otro tipo de césped, es raro. La mayoría no había jugado nunca con algo así. Es una dificultad más", apuntó Ernesto Goñi, defensor de Tigre.Lo más raro es que los mismos jugadores de Crucero admitieron el defecto, incluso el entrenador del conjunto norteño, Gabriel Schurrer, reconoció que el pasto estaba “más alto de lo normal”.
La explicación de este hecho es lógica: el césped de la cancha misionera es una grama bahiana, única que resiste las altas temperaturas de la ciudad de Garupá. Tendrán que acostumbrarse muchachos.




