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Mendocinos por el mundo

Diego Estrada: surgió en Talleres y ahora es DT en el ascenso español

Diego Estrada es el técnico del Benidorm de España. El ex Talleres, Godoy Cruz y Gimnasia contó lo que vive en ese país y repasó su trayectoria
Editado por Gustavo Privitera
privitera.gustavo@diariouno.com.ar

Diego Estrada Serrano (42) es un conocedor del fútbol mendocino y su trayectoria lo respalda. El volante surgido de Andes Talleres, que ahora dirige al Benidorm (del ascenso español), contó lo que vivió en el club azulgrana (integró un gran equipo), Gimnasia y Godoy Cruz (disputó el Nacional B).

Estrada (vivía en el barrio Bombal) pasó además por Argentinos Juniors y Racing Club (en ambos equipos ni jugó en primera división). Conoció a Juan Román Riquelme, Marcelo Bielsa y Diego Maradona, entre otros personajes del fútbol mundial.

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-¿Qué decís del nuevo desafío en tu carrera?

-Estoy muy agradecido al Benidorm por la oportunidad de trabajar al lado de grandes profesionales en un gran club. Es un orgullo y lo estoy disfrutando mucho

-¿Cuál será tu función en el club?

-Soy el entrenador del primer y equipo y director deportivo. Es la famosa figura del manager inglés, ficho y entreno.

-¿Cómo surgió esta chance en el Benidorm?

-Cuando renunció Subirats, que era el entrenador (fue el director deportivo del Valencia cuando estaban Ayala y Aimar y ganaron el doblete) me reuní con el presidente y tuvimos una charla sobre lo que quería. Pasó el tiempo y cuando estábamos en marzo me llamó y me dijo que era el elegido para llevar el proyecto del club (estaba muy mal): confiaba en mi propuesta.

Con el confinamiento tuvimos tiempo para planificar esta temporada, que empieza el 18 de octubre. Estoy con muchas ganas de que llegue.

-¿Cómo es el equipo? ¿Comparando esa categoría con Argentina cuál sería?

-Sería el equivalente a un Argentino B, dentro de este torneo el Benidorm es un club grande y protagonista, que por historia debe estar más arriba.

Benidorm es la tercera ciudad de España con más visitantes al año por detrás de Madrid y Barcelona. con lo que tiene una gran visibilidad a nivel mundial.

-¿Cómo está el tema de la pandemia en España?

-Estamos entrando en una segunda ola pero controlada, tomamos muchas medidas y esperamos poder iniciar la Liga.

-¿La pasaron mal?

-La verdad que al principio hubo muchos muertos y sobre todo en las residencias. Es una pena; esperemos que pase pronto.

-¿Cómo están tus parientes en Argentina?

-Están bien. Están preocupados por la situación, el 8 de septiembre fue el cumpleaños de mi abuela Esther, que cumplió 90 Años. Nos hubiera gustado estar todos juntos pero no puedo ser.

-¿Recordás el día que te probaste en un club?

-Recuerdo cuando me probé en Argentinos Juniors. Hicieron unas pruebas que anunciaron en los diarios, a mí me había vista Cacho Cadars, que fue entrenador de Independiente Rivadavia. Fuimos con mi viejo en autobús y había como 1.000 pibes, después de pasar como cinco filtros, cuando vimos a Cadars me dijo que yo estaba preseleccionado, que me estaba buscando.

Igual llegamos a jugar un partido once de los que quedamos tres, el hijo de Gatti (Lucas), Cabrera y yo.

Fue un orgullo y lo recuerdo con mucho cariño.

-¿Alguna anécdota con Ceresoli en Talleres?

-Le tengo mucho cariño al Gringo, me entrenó desde los seis años y me hizo debutar con 16. Recuerdo en el 2.000 antes de venirme a España, hicimos el mejor equipo que se recuerde de Talleres, jugaban el Pedro Moyano, Nonino,Toti Arias, el Mago Correa, Bernal, Botacaulli, Rulo Boer, Maial, Sebastián Torrico, Rivamar y Pepe Rodríguez. ¡Era una selección!

En un partido que perdimos no le gustó la defensa y nos dijo que el próximo partido jugarían Gustavo Bastías (es un gran amigo con el que todavía hablo), que se había retirado, lo fue a buscar y lo puso de titular contra Rivadavia. Llevaba parado como cuatro meses y jugó conmigo y Boer en línea de 3, todavía nos acordamos y nos morimos de risa.

-¿Cuál fue el mejor momento que viviste en Argentinos y Racing?

-En Argentinos era lindo poder entrenar y compartir comida todos los días con Riquelme. Era un placer verlo jugar, todos veíamos que era distinto y sabíamos que sería una figura.

Cuando yo estaba en Racing años después él ya era famoso, lo encontré en la AFA y se acordada de que comíamos juntos en el bar del Átomo enfrente de la cancha de Boyacá.

En Racing jugué algún partido de Reserva contra Platense. Jugaba Matías Bernal, con el que somos amigos íntimos de chicos. Su abuela era vecina del barrio y jugábamos juntos en Talleres; fue lindo jugar en cancha de Vélez en contra él, era como un sueño.

-¿Lo mejor de tu carrera lo viviste en el Lobo?

-Soy fanático de Gimnasia desde chiquito, era mi sueño tener una camiseta del Lobo y tuve la suerte de salir campeón con el club que amo.

Pero la verdad no lo disfruté, venía de Racing, era un semestre que tenía cerrado con Godoy Cruz, rechacé quedarme en el Tombita y estaba muy agrandado.

Me llevó Rogel, que se fue a los pocos partidos y cuando asumió el Víctor (Legrotaglie) mi actitud no fue la mejor. Le debo una disculpa a los directivos como Jorge Guzzo y al gran Víctor, que aún así me aguantó el mal carácter y me llevó a la final aunque no jugué ni un minuto.

Hoy un jugador mío se comporta así y lo hecho de una patada en el culo en el primer día; pero bueno, me sirvió para aprender que hay que trabajar día y día y no creérsela.

-¿Qué te faltó para llegar lejos en el Tomba?

-Quizá lo que comentaba antes, venía de Racing y me pensaba que me lo pondrían fácil y la vida no es así. Cuando llegó Eduardo Grispo estaban el Gato Oldrá e Iglesias. Jugué algunos partidos pero después vino César Vega y me mandó al Tombita sin darme chance alguna.

Alberto Garro intentó ayudarme en el Tombita pero no lo dejé. Ya había tomado la decisión de rescindir mi contrato, ahora a la distancia y con la madurez hubiera aprovechado la chance, en ese momento no lo pensé.

Hoy soy un agradecido y todo eso me ha convertido en quien soy.

-¿Los problemas en tu espalda por qué vinieron?

-Después de Racing me preocupé más por estar fachero que por el fútbol, me dediqué al gimnasio para gustar más que para jugar y ese crecimiento desproporcionado no es bueno para la espalda.

Surgieron problemas de hernia estando en España y decidí que era mejor dejar el fútbol, estudiar y centrarme en entrenar y otras cosas. La vida está más allá del futbolista que se cree el centro del mundo.

-Conociste a Maradona y Bielsa, ¿qué recordás?

-Soy un afortunado por vivir esas experiencias, lo del Diego fue en un programa de televisión que se grabó en España y participé como scouting de jugadores. Los finalistas conocían a Maradona y fuimos a Argentina con un grupo de chicos seleccionados desde España, fue una experiencia inolvidable.

Lo de Bielsa fue gracias a Dragoslav Stepanovic, un ex entrenador del Bilbao que vive en Moraira. Yo era el entrenador y le dije que me encantaba Bielsa, me dijo si lo quería ver trabajar. Fuimos a la pretemporada, nos recibió y nos dejó entrar a ver de cerca su trabajo.

Hoy todavía hablo con su asistente Gabriel Aravena y su entrenador de arqueros, Marcos Abad, es de acá cerca y sacamos el carnet de entrenador juntos.

Tengo una visita al Leeds pendiente para seguir aprendiendo de este maestro (por Bielsa) que hay que agradecer que sea argentino. Doy las gracias por poder seguir imitando su trabajo y disfrutarlo de cerca.

Su familia

La familia de Diego Estrada está integrada por su esposa, Rosana y sus hijas Lúa (7) y Ada (2). Viven en la ciudad de Denia, Alicante.

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