Boca sumó su segundo refuerzo de cara a su participación en el Mundial de Clubes. Se trata de Malcom, Braida, quien viajará a Estados Unidos en las próximas horas, por lo que sonríe el DT boquense, Miguel Ángel Russo.
Boca había amenazado con ejecutar la cláusula de 1.200.000 dólares, pero Braida, referente y capitán en San Lorenzo, no quería marcharse por esa vía, menos aún hacia un clásico rival. Finalmente, la dirigencia azulgrana aceptó una cifra mayor, que le permite cubrir deudas salariales y compromisos pendientes.
Además, del total del pase, un 50% corresponde a Instituto de Córdoba, club formador del futbolista, y otro 20% sigue en manos de la misma institución, lo que generó tensiones internas en Boedo durante el tramo final de la negociación.
Lo números de Malcom Braida en San Lorenzo
A sus 28 años, Braida cerró un ciclo de tres temporadas en San Lorenzo, donde disputó 137 partidos, convirtió siete goles y brindó nueve asistencias. Si bien arribó al club como extremo, Rubén Darío Insua lo reconvirtió en carrilero, y en ese puesto logró destacarse como uno de los más regulares del fútbol argentino.
Ahora llega con un contrato por cuatro años y se perfila para disputar minutos importantes en la competencia internacional que comenzará en pocos días.
Con Braida ya en camino y Pellegrino sumándose a pesar de una molestia muscular que podría dejarlo afuera de la fase de grupos, en Boca el foco se traslada al tercer refuerzo: Leandro Paredes.
El mediocampista de la Roma está en Argentina por la Fecha FIFA y Juan Román Riquelme, que no viajó con el plantel justamente para avanzar en las negociaciones, ya trabaja en esa gestión. Si bien el pase es complejo, el “Xeneize” tratará de pagar la cláusula especial que tiene el conjunto italiano con Boca, ofreciéndole al campeón del mundo, un contrato mejor que el que se había hablado a principio de año.
