Ale De la Riba, el "uno" que consiguió cuatro ascensos en Mendoza

Alejandro De la Riba dejó su sello en el fútbol mendocino. El ex arquero consiguió cuatro ascensos, lo hizo con San Martín, Gimnasia y Esgrima, Independiente Rivadavia y Huracán Las Heras. Hoy sigue vinculado al fútbol siendo entrenador de Deportivo Algarrobal.

Te pude interesar: Fernando Muslera sufrió una seria lesión y fue retirado en ambulancia

En 1995 ascendió con el Chacarero al Argentino A, en el 2003 logró subir también al Argentino A con la casaca del Lobo. En el 2007 logró el ascenso con la Lepra al Nacional B y en el 2011 en el Globo consiguió el pasaje al Argentino B.

De la Riba, santafesino que se retiró a los 40 años en Huracán Las Heras, se caracterizó en el ambiente del fútbol por su perfil bajo. En 1993 se instaló en Mendoza y se aferró a Dios, predicando su palabra y fue bautizado por su fe como "las manos de Dios".

 Embed      

"Soy más mendocino que santafesino, ya llevo 27 años en Mendoza", dijo Alejandro, un tipo muy querido en todos los clubes que jugó.

En algún momento se creyó que era oriundo General Alvear, pero el ex guardametas contó: "Nací en Santa Fe y a los 21 años me vine a San Rafael y ahí empezó mi historia en los clubes de Mendoza

"Mi mamá, mis hermanos y mis sobrinos viven en Santa Fe. Cuando puedo los voy a visitar", contó.

Te puede interesar: El intruso que quería una foto con Messi dijo cómo ingresó a la cancha

" El puesto de arquero es diferente a los demás empezando por la vestimenta, hay que tener personalidad. En los picados jugaba de delantero, pero se ve que no era tan bueno y me mandaban al arco. La primera vez que me puse los guantes amé el puesto", reconoció.

"A todos los arqueros les sacaba algo importante. Pude compartir plantel con Nery Pumpido en Unión (Santa Fe). Cuando era pasapelotas en Unión, los miraba a todos. De algunos saque la pegada, la personalidad. De todos rescataba algo para incorporarlo a mi estilo", aseguró.

 Embed      

"No me siento un tipo querido, ovacionado. No fui un referente dentro de un club. Soy muy respetado dentro del medio, después que me retiré me he encontrado con gente en la calle y siento el reconocimiento. En los clubes que estuve defendí la camiseta con el corazón y siendo lo más honesto posible con la profesión", reveló.

"He conocido gente maravillosa que me ayudó en momentos no tan buenos de mi vida, tengo muchísimos amigos y me considero mendocino por todo lo que vivido", confesó.

Se inició en Unión de Santa Fe

"Me inicié en Unión de Santa Fe a los 8 años. Me formó en mi etapa de inicios como jugador. Hice todas las divisiones inferiores y me salió una propuesta para venir a jugar a Sportivo Pedal de San Rafael, ahí empezó mi recorrido por los equipos de Mendoza", contó.

"Me acuerdo que cuando me fui de Unión a Pedal me dijeron que iba a desaparecer deportivamente. En Mendoza encontré mi destino, el sentido de pertenencia".

 Embed      

Su emoción por los ascensos

"Tuve la bendición de Dios de conseguir ascensos con equipos importantes de Mendoza. Me siento un afortunado de haber logrado estos objetivos en equipos grandes y viví distintas experiencias", afirmó.

"En los clubes que logré ascensos agarré la peor época en lo económico tanto en San Martín, Gimnasia, Independiente Rivadavia y Huracán Las Heras. No son las realidades que hoy viven los clubes. Fui en un momento donde no todos los jugadores querían ir a esas instituciones", agregó.

 Embed      

Su fe está en Dios

"Tengo una relación con Dios y se da por un compañero como el Flaco Vivaldo, jugamos juntos en la Lepra. En ese momento pertenecía a Atletas de Cristo, que es un ministerio dedicado a llevar la palabra de Dios a los deportistas", explicó.

 Embed      

Empecé a ir a las reuniones de Atleta de Cristo, me bauticé en la iglesia Evangélica y prediqué en todos los clubes que jugué. Hoy voy a mi iglesia que se llama Cielos Abiertos que queda en Las Heras, departamento donde estoy viviendo actualmente", agregó.

"Entre las actividades que hago voy a la cárcel donde tenemos un comedor para la gente que tiene problemas de adicción".

 Embed      

Su paso por Pacífico de General Alvear

"Una de las grandes satisfacciones de mi carrera también fue que en Pacífico de Alvear, mientras jugaba dirigí a los chicos de las juveniles. Volví diez años después y tuve de compañeros a esos chicos que yo había dirigido. Fue una situación extraña tenerlos de compañeros y me lleno de orgullo compartir el plantel con ellos", dijo con emoción.

 Embed      
 Embed      

Sus trabajos

"Desde chico que trabajé. Manejé la contabilidad de un comercio, en la Municipalidad de la Capital fui inspector de comercio y en Las Heras trabajé en la Dirección de Deportes. En Santa Fe mi abuelo era sereno de un club y cuando había una fiesta, iba y cuidaba autos con 15 años".

Su Trayectoria

Sportivo Pedal (San Rafael), San Martín (Mendoza), Huracán (San Rafael), Wilterman (Bolivia), Pacífico (General Alvear), Asociación Atlética Luján de Cuyo, Deportivo Guaymallén, Gimnasia y Esgrima, Independiente Rivadavia, Atlético Argentino y Huracán Las Heras.