El juez de línea Martín Bustos, detenido e imputado por abuso sexual y corrupción de futbolistas menores de entre 14 y 16 años de las inferiores de Independiente, es portador de VIH-SIDA, lo que agrava aún más su responsabilidad.
El árbitro, señalado como uno de los principales actuantes en la red de trata, está en una situación muy complicada.
Su abogado fue detenido el domingo por presunto ocultamiento de pruebas fundamentales, luego de que se descubriera que rompió el celular del acusado con un martillo.
