Hinchas del club Barcelona generaron señales sísmicas en cada festejo de gol de la remontada histórica ante Paris Saint Germain, de Francia, por 6 a 1, que le dio la clasificación al conjunto español a los cuartos de final de la Liga de Campeones de Europa de fútbol.
El dato lo brindó un sismómetro del Instituto de Ciencias de la Tierra Jaume Almera (ICTJA-CSIC), ubicado a unos 500 metros del estadio, que captó el miércoles pasado una minúscula señal sísmica coincidiendo con la reacción de los espectadores ante cada uno de los seis goles que llevaron a la remontada al Barcelona ante el París Saint Germain.
Los sísmos fueron equivalentes a una magnitud aproximada de 1 (imperceptible para las personas) en la escala de Richter y fueron provocados por la reacción de los espectadores después de cada tanto.
"La amplitud durante la celebración del primer gol es similar a la registrada habitualmente, el segundo y el tercer gol presentan una amplitud ligeramente mayor de lo normal y a medida que se acerca el final del encuentro todo cambia. En el 5-1 se puede ver que la celebración fue mayor. Con el sexto tanto se produjo la mayor vibración" informó el investigador Jordi Díaz a EFE.
Por su parte, Gianni Infantino, presidente de la FIFA, calificó hoy como "extraordinaria e increíble" la remontada de Barcelona.
"Cuando sientes que lo has visto todo en el fútbol, siempre llega algo y te vuelve a sorprender y ves algo que no has visto nunca antes. Fue algo extraordinario e increíble" aseguró el dirigente suizo en rueda de prensa en el aeropuerto de Heathrow en Londres, Inglaterra.
Además, la prensa francesa calificó de humillante la eliminación de Paris Saint Germain, y la comparó con la eliminación de la selección francesa a manos de Bulgaria en la fase de clasificación para el Mundial de 1994.
La derrota por 6-1 llegó a las portadas de los diarios franceses con titulares como "Incalificable", "El crash" o "París, aplastado, pisoteado, humillado...".
El diario deportivo 'L'Équipe' alerta en su portada que "todo el proyecto parisino está ahora amenazado por esta humillación" y 'Le Monde' publicó: "este naufragio histórico representa un fiasco rotundo para Qatar Sports Investments (QSI), propietario del club desde 2011, y pone directamente en peligro la longevidad de su proyecto".




