Mucha expectativa había generado en el público mendocino el trascendental encuentro entre Argentina y Venezuela.
Como en las épocas de los mundiales, la gente se reunió en los bares céntricos para hacerles el aguante a los dirigidos por Jorge Sampaoli.
Como el partido contra la Vinotinto fue casi en el horario de cierre del comercio, algunos se juntaron en los bares cerca de sus respectivos trabajos.
Los hinchas alentaron a la selección albiceleste, pero al final y como todos, se fueron con sabor muy amargo por el magro empate con Venezuela.



