El mundo futbolero se paralizó por un momento al enterarse de la huelga de controladores aéreos en Francia. Este hecho generó 63 cancelaciones de vuelos y la ruta más afectada fue la que une Francia con España por lo que el viaje del PSG pendió de un hilo.
Gracias a las gestiones que pudo realizar la dirigencia del club parisino, el paro fue solo un susto para el PSG que finalmente pudo viajar a Barcelona este martes como estaba previsto.
De esta manera, el partido revancha de octavos de final de la Champions League ante los culés no corre peligro.
Si PSG no se presentaba, según el reglamento de la UEFA había dos alternativas: la primera era postergar el encuentro un día, si ambos clubes estaban de acuerdo. La segunda y más grave, era la eliminación y multa de 350 mil euros para el París Saint- Germain.
