Alejandra “Locomotora” Oliveras, un emblema del boxeo femenino argentino, murió este lunes a los 47 años y dejó una gran tristeza. Fue una persona solidaria y muy comprometida con los que menos tienen.
Locomotora Oliveras: una vida de superación
La historia de la “Locomotora” estuvo marcada por la superación. Madre de dos hijos a los 20 años, descubrió su pasión por el boxeo en una pelea callejera improvisada en una plaza, antes de entrar a un gimnasio por primera vez. Desde entonces, forjó un camino que la llevó a lo más alto del deporte nacional y a convertirse en un ícono del empoderamiento femenino en el boxeo argentino.
Su primer título mundial llegó en 2006, al consagrarse Campeona Supergallo de la AMB. Luego, su ambición la llevó a conquistar las coronas de peso pluma (AMB y OMB), ligero (CMB) y superpluma (WPC), enfrentando a las mejores y representando a la Argentina con orgullo y pasión.
Más allá de sus logros en el cuadrilátero, "La Locomotora" fue una referente por su historia de vida. Se dedicó a inspirar a jóvenes y a visibilizar las dificultades que enfrentan los deportistas. Su carisma y su sonrisa franca la convirtieron en una figura querida y respetada por todos.
