Manny Pacquiao no pudo romper la impronta del guerrero, que siente aún en sus venas la necesidad de combatir. Brilló en la madrugada de este domingo a sus 46 años, pero un polémico empate mayoritario le impidió quedarse con el título ecuménico welter CMB, que quedó en manos del estadounidense Mario Barrios.
Un fallo polémico que dejó a Manny Pacquiao al borde del batacazo histórico
Las tarjetas de los jueces estadounidenses (Comisión Atlética de Nevada) fueron dispares: Max DeLuca vio ganador a Barrios por 115-113, mientras que Tim Cheatham y Steve Weisfeld marcaron un empate en 114.
La decisión fue recibida con fuertes abucheos por parte del público en el MGM Grand Arena, que consideró que el filipino había ganado el combate.
Tras el fallo, Manny Pacquiao se mostró en desacuerdo pero respetuoso. "Creo que gané la pelea, que fue cerrada", declaró el filipino, quien aseguró que buscará la revancha. "Hice un trabajo duro y tuve disciplina para mantener que mi edad no me cobrara factura", agregó.
Durante el combate, Pacquiao marcó el ritmo en gran parte de los asaltos, especialmente en la segunda mitad, donde su velocidad y combinaciones a corta distancia pusieron en aprietos al campeón. Barrios pudo haber marcado la diferencia con el trabajo ofensivo a larga distancia, pero sólo lo hizo con cuentagotas y cedió el protagonismo al retador.
El filipino, único campeón mundial en ocho categorías distintas, mostró su mejor versión en el octavo round y dominó el cierre de la pelea, a pesar de una leve reacción del estadounidense en el último asalto.
