Raúl Adriazola
La Paz no le hizo honor a su nombre, y los aficionados al boxeo pudieron disfrutar allí de un vibrante festival, que hizo las delicias de casi mil paceños, que abarrotaron el polideportivo municipal. En la pelea de fondo hubo una sorpresa no agradable para los mendocinos, ya que Gianfranco Bracamonte no pudo con el pampeano Sebastián Vivanco, que lo mandó a la lona en el quinto asalto de una pelea que hasta el desenlace era favorable al pupilo de Ariel Cuello y terminó en festejo para el entrenado por Wilfredo Vílchez.
Bracamonte mostró un boxeo de "pantallazos" y se plantó de contragolpe, tratando de frenar a un guapo Vivanco que siempre fue al frente, y con eso justificó su triunfo. Braquita acertaba con los directos desde larga distancia, y caminó mucho, especialmente en retroceso o en forma lateral (con las sogas de respaldo). Pero en el segundo asalto, la mala costumbre del lasherino de bajar la guardia le dio el primer llamado de atención, y en pleno ataque, un tibio jab de izquierda lo hizo irse de rodilla a la lona. Luego remontó el pleito, para caer sobre el final en el mismo error defensivo, y recibir varios voleados de derecha en la cabeza.
Así fue que un rival que apelaba a escupir reiteradamente el bucal para tener aire acertó en el quinto round un par de derechazos y lo sintió al local, que se fue a la lona, y pese a ponerse de pie escuchó toda la lenta cuenta del árbitro Antonio Poder.
En el semifondo se vivió un duro duelo, en el que la pupila de la dupla Azcurra- Castillo (Club Cano) se impuso en fallo mayoritario a la juninense Alejandra Reynoso, entrenada por su esposo, Darío Herrera, en el club Tres Acequias. Las tarjetas fallaron así: Aguilera: 38-39, Carreño: 39,5-38,5, ambas para Quintero; y Leiva 39-37 para Reynoso.
