Mick Schumacher se dio el gusto de conducir el mítico modelo F2004 de Ferrari, el auto con el que su padre, Michael, fue campeón del mundo por séptima vez.
Fue en Hockenheim, Alemania, y el hijo del heptacampeón pudo estar al mando del auto que hoy es propiedad del argentino Luis Pérez Companc.
"Fue genial. Fue sensacional poder conducir el auto aquí especialmente. Era el asiento de mi padre y encajé perfectamente. Eso lo hizo aún mejor", comentó Mick Schumacher después de bajarse de un auto con el que Michael Schumacher alcanzó 13 victorias y 5 podios en 18 grandes premios.
Schumacher aceleró el chasis 234 de la F2004, adquirido hace algunos años por Pérez Companc, quien supo competir en reiteradas oportunidades en el Mundial de Rally y las 24 Horas de Le Mans.
Schumacher ya había probado la Ferrari de Fórmula 1 de 2019en Bahréin en abril y dos años atrás en Spa estuvo al volante del Benetton B194 con el que su padre ganó su primer campeonato del mundo.
"Ahora pude ser testigo de cómo eran los autos en esos diez años de diferencia, con el de 1994 y 2004, y obviamente el de 2019. En general pienso que el desarrollo entre 1994 y 2004 ha sido un gran paso y luego obviamente ahora ha habido un paso aún mayor. Poder conducir el V10 y sentir cómo se comportaba y sonaba fue algo muy especial", indicó el piloto de 20 años.


