Análisis y Opinión

Viene el Papa León XIV pero ella duerme en la puerta de una iglesia enorme en pleno centro

¿Qué diría el Papa León XIV si se topara con esa mujer anciana y de rostro aindiado que duerme en la puerta del imponente y casi vacío templo de los Jesuitas?

El miércoles me desperté con la noticia de que el Papa León XIV vendrá en noviembre. Dos horas después, vi cómo una mujer dormía en la puerta del templo de los Jesuitas, en pleno centro de Mendoza. Más tarde, la mujer -de muy avanzada edad y rostro aindiado- seguía ahí pero sentada, quitándose de encima unas frazadas y explicando su situación a dos inspectores municipales.

¿Qué diría el Papa si hubiera visto lo que acabo de relatar? ¿Pediría que abran las iglesias para cobijar a las personas que viven y duermen en la calle? De ser así, ¿lo sacarían volando quienes sostienen que la Iglesia no puede hacerse cargo de eso por más que sus instalaciones sean gigantescas y permanezcan ociosas buena parte del día?

A mí me sacaron volando algunos ultramontanos cuando pedí públicamente que abrieran las iglesias para los indigentes en épocas invernales. Sucedió el año pasado, durante el programa Días distintos de radio Nihuil.

Y cuando hablé y hablo de iglesias me refiero no sólo a los templos católicos. A todos, me refiero. Porque todos tienen espacios inmensos en los que bien podrían tener refugio quienes terminan refugiándose en algún alero o cajero automático y bajo escalera en plena calle.

Cuando ande por el centro, tómese el trabajo de prestar atención. Verá que hay un montón de edificios religiosos, algunos que no han cambiado; otros, que antes fueron cines o concesionarias de automotores. Y mucha gente durmiendo en la calle. Y eso sí que va en aumento.

Una persona duerme en la puerta del templo de los Jesuitas, correligionarios del papa Francisco, en pleno centro de Mendoza.

Una persona duerme en la puerta del templo de los Jesuitas, correligionarios del papa Francisco, en pleno centro de Mendoza.

Coincidencia o no, no lo sé. Pero esta semana, justo un día antes de escuchar el anuncio de la visita al país del Papa León XIV y de ver cómo esa mujer dormía en la puerta del templo de los Jesuitas, empecé a leer la novela del español Javier Cercas acerca del papa Francisco y su viaje a Mongolia: El loco de Dios en el fin del mundo.

Jorge Bergoglio era jesuita y cuando aceptó ser Papa en 2013 eligió llamarse Francisco para honrar a Francisco de Asís y su principal característica: la humildad. ¿Qué hubiera dicho ese Papa si hubiera visto a la mujer dormida en la puerta del imponente templo de sus correligionarios Jesuitas?

La historia del papa Francisco es contada por Javier Cercas en la novela El loco de Dios en el fin del mundo.

La historia del papa Francisco es contada por Javier Cercas en la novela El loco de Dios en el fin del mundo.

No desconozco el enorme trabajo de la Iglesia de Mendoza para contener, en épocas de invierno, junto con instituciones y empresas privadas, a quienes viven en la calle. Lo valoro muchísimo. Pero siento que no alcanza.

Tampoco desconozco que mucha gente vive en la calle por voluntad propia. Pero siento que las instituciones siempre pueden y deben hacer algo más.

No soy ateo como el confeso Javier Cercas, pero mi fe -bastante moderada por cierto- se partió en mil pedazos hace más de 15 años cuando falleció mi segundo hijo, a punto de nacer. Fue como chocar contra un paredón a 230 kilómetros por hora y juro que de mis blasfemias no se salvó ni el santo más pintado.

La carrera periodística me permitió conocer y entender algunas tradiciones populares, como la del Santo Patrono Santiago en procesión por las calles para que no tiemble la tierra.

La tradición oral mendocina dice que si no se saca a la imagen del Santo Patrono Santiago en procesión cada 25 de julio, temblará.

La tradición oral mendocina dice que si no se saca a la imagen del Santo Patrono Santiago en procesión cada 25 de julio, temblará.

Pero también supe de algunos pliegues y repliegues de la vida religiosa: curas abusadores que van a juicio y terminan en la cárcel y otros que zafan de la ley penal por obra y gracia de superiores que les cambian el destino laboral no sólo para salvarlos, sino para salvarse.

Mi especialización en periodismo judicial también me permitió entender que para la Iglesia antepone el Derecho Canónico a la Constitución Nacional, aunque eso le haya valido una condena civil varias veces millonaria por un caso de abuso a un joven seminarista.

"Viene el Papa", fue una de las noticias de la semana. Y se repite el eslogan de 1987, cuando Juan Pablo II llegó al país y pisó el viejo aeropuerto de Mendoza, que funcionaba en la IV Brigada Aérea, rumbo a la multitudinaria misa celebrada en el predio de la Virgen, en Guaymallén.

El papa Juan Pablo II aterriza en Mendoza, en el aeropuerto de la IV Brigada Aérea, hace más de 39 años.

El papa Juan Pablo II aterriza en Mendoza, en el aeropuerto de la IV Brigada Aérea, hace más de 39 años.

A mis 16, al polaco Karol Wojtya lo vi con los mismos ojos que esta semana vi a esa mujer dormida en la puerta del templo de los Jesuitas y luego dando explicaciones a dos municipales que llegaron a pie.

Aquel 7 de abril fui parte del coro de 200 voces que le cantó a Juan Pablo II bajo la dirección del recordado maestro José Felipe Vallesi, apenas el sucesor de San Pedro bajó del avión presidencial.

El 7 de abril de 1987, el papa Juan Pablo II (al pie de la foto) fue recibido en Mendoza por un coro de 200 voces. Gentileza

El 7 de abril de 1987, el papa Juan Pablo II (al pie de la foto) fue recibido en Mendoza por un coro de 200 voces. Gentileza

Con el papa Francisco tuve una experiencia particular. Me enteré de su muerte por la radio, aún entredormido, tempranísimo, y caí en la cuenta de que de un momento para otro comenzaría el cónclave en el Vaticano para elegir al sucesor. La noticia ante todo.

Por trabajo, pasé las dos noches siguientes despierto frente a la computadora y al televisor encendidos y relojeando si el humo de la chimenea del Vaticano era negro o blanco.

Al histórico anuncio de la elección del norteamericano Robert Prevost -a la sazón el Papa León XIV- lo viví en tiempo real frente al micrófono de radio Nihuil.

Puestas a un lado aquellas emociones de 1987 con Juan Pablo II, de 2013 y 2024 con Francisco y de 2025 con la designación del sucesor, me pregunto qué haría León XIV si una fría mañana de invierno se topara, en la puerta del templo de los Jesuitas, en pleno centro de Mendoza, con esa mujer de rostro anciano y aindiado que duerme en la calle.

En pocas palabras

  • Visita Papal: El Papa León XIV visitará Argentina en noviembre, generando expectativas y reflexiones sobre la labor social de la Iglesia.
  • Realidad Social: Paralelamente, la presencia de personas en situación de calle, como una mujer durmiendo en la puerta de una iglesia, plantea interrogantes sobre la capacidad de las instituciones religiosas para ofrecer refugio.
  • Reflexión Periodística: El artículo contrapone la inminencia de la visita papal con la cruda realidad de la indigencia en las ciudades, cuestionando la suficiencia de las acciones actuales de la Iglesia.
Resumen generado por Thinkindot AI

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