Análisis y opinión

Un voto que cambia todo y salva a Milei

El desempate de Victoria Villarruel puso a resguardo a un gobierno en zona de riesgo y permite desplegar el proyecto liberal

Un voto de diferencia por la negativa habría cambiado la historia de esta presidencia pretendidamente disruptiva. La euforia que muestran este jueves los mercados se habría convertido en una reacción estrepitosa, con desplome de los bonos, caída de las bolsas, suba del riesgo país y disparada incontrolable de los dólares.

Un rechazo a la Ley Bases habría implicado un desborde de los precios y el esfuerzo en la baja de la inflación, a fuerza de recesión y licuación de los ingresos, habría terminado con el programa económico.

La única fortaleza de un gobierno con fragilidad parlamentaria es el capital que tiene personalmente Javier Milei que consiste en hacer creer que él es capaz de cambiar todo y revertir el modelo legado por el kirchnerismo en todos los órdenes, desde lo económico hasta lo cultural.

Victoria Villarruel1.JPG
Victoria Villarruel, la figura clave en una jornada maratónica en el Senado por la Ley Bases. Javier Milei la felicitó en sus redes sociales.

Victoria Villarruel, la figura clave en una jornada maratónica en el Senado por la Ley Bases. Javier Milei la felicitó en sus redes sociales.

La economía responde a diversas variables, donde lo político condiciona su desempeño y las expectativas definen el comportamiento de los actores. El Presidente necesita mantener la credibilidad para sostener el combustible de su gestión, todavía más que un programa económico sin fisuras.

El proyecto aprobado con lo justo en el Senado, y que debe ser tratado en Diputados, le otorga a Milei el oxígeno vital para seguir gobernado, en un país que está sumido en la pobreza y con un sector que pugna por su caída, como quedó evidenciado en los actos violentos del miércoles en las afueras del Congreso.

Al impulsar un megaproyecto de ley que pretende modificar todo el sistema de relaciones económicas edificado por décadas, el gobierno jugó al todo o nada, pero debió resignar parte de sus pretensiones en la arena de las negociaciones que tanto despreciaba.

De no ser por sus aliados del PRO y por el apoyo crítico de la mayoría de los radicales -pese a la negativa del titular del partido, Martín Lousteau-, La Libertad Avanza no tenía ni para empezar. Ya habrá tomado nota el oficialismo que ése es el único camino, si no quiere resignarse a fracasar en el intento, como le pasó hace unos meses cuando terminó retirando el proyecto.

►TE PUEDE INTERESAR: Villarruel desempató una votación muy peleada para que la Ley Bases pasara el filtro clave

El grupo de los 10

Los gobernadores que firmaron un documento de apoyo contundente y a tiempo para sumar voluntades en el Congreso, conforman un bloque estratégico como interlocutores del gobierno nacional.

El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, ha sabido manejarse con los mandatarios, además de militar el proyecto en el frente parlamentario. Y Alfredo Cornejo ha logrado sacar partido de esa relación.

Desde el comienzo del mandato, el gobernador mendocino ha brindado un respaldo explícito a la gestión de Milei, y ha bregado porque se le dieran las herramientas que necesitaba el gobierno nacional.

Gobernadores de Juntos por el Cambio.jpg
Los gobernadores de Juntos por el Cambio, entre ellos el mendocino Alfredo Cornejo, le dieron su apoyo a Javier Milei.

Los gobernadores de Juntos por el Cambio, entre ellos el mendocino Alfredo Cornejo, le dieron su apoyo a Javier Milei.

La adenda al convenio para ampliar el uso de los fondos de Portezuelo es uno de los frutos de esas buenas migas que mantiene Cornejo con Francos.

Otra muestra concreta de la buena relación es el impulso que la Nación dará a las obras públicas que estaban paralizadas en la Provincia.

Al margen de los beneficios que el Gobierno local pueda obtener de ese alineamiento, Cornejo cree que es necesario un giro copernicano en la orientación económica, y se entusiasma con el impacto que pueda tener en la Provincia la aprobación del RIGI para estimular inversiones, principalmente en el sector minero.

El mandatario insiste en cada foro que Mendoza necesita el despegue de la Nación para tomar impulso, incluso para crecer por encima de ella.

El dato de la desaceleración de la inflación de mayo llega oportuno para que el oficialismo siga celebrando e insistiendo con el superávit financiero.

Pero falta la estación de Diputados para cantar victoria e insistir con proyectos como el de la regresión del Impuesto a las Ganancias. De no prosperar, el Ministerio de Hacienda mendocino calcula un sacrificio de $75 mil millones en las finanzas provinciales.

La batalla será dura entre los diputados incondicionales de Milei, los que aun con objeciones tienen predisposición a apoyar, y el kirchnerismo que ve en las normas oficialistas un proyecto de destrucción del país.

De todos modos, el gobierno ya ha asegurado su ley y está volviendo a convocar a una refundación nacional. La aprobación en el Senado garantiza al gobierno la base para su proyecto económico con una impronta pro mercado y obtiene la bocanada política que se le ha ido menguando.

A seis meses de su llegada a la Presidencia, Javier Milei tiene una gran oportunidad para madurar políticamente y corregir sus inumerables errores, al tiempo que deberá entender que las normas son instrumentos pero no hacen al día a día de la gestión.

Una cuestión es la ideología que se profesa y que encuadra un proyecto de país, y otra es la respuesta que se da a las necesidades y demandas de la sufriente población que es la que da el veredicto.