Análisis y opinión

"Paremos a Cornejo", la consigna del peronismo local ante el regreso del "candidato indiscutido" 

Hasta ahora, los mendocinos les han dado las gracias a los gobernadores por sus servicios prestados y los han mandado buscar otros horizontes. ¿Logrará cambiarlo Cornejo?

Ninguno de los 10 gobernadores de Mendoza elegidos desde el retorno de la democracia ha logrado tener una segunda gestión. Pareciera que los mendocinos dan por sentado que los gobernadores no sólo tienen vedada por la Constitución la reelección inmediata para un bis en el Barrio Cívico, sino que tampoco han aprobado la vuelta, hasta ahora, de los que esperaron que se cumpliera el interregno de otro mandatario.

Quienes intentaron volver, como fue el caso del ex gobernador radical Roberto Iglesias no contaron con el apoyo de los votantes. Es como que los mendocinos les dan las gracias por los servicios prestados y los liberan para que busquen otros horizontes políticos fuera del Sillón de San Martín.

A cuentagotas nos vienen confirmando que Alfredo Cornejo, "el candidato indiscutido" según Rodolfo Suarez, tiene decidido volver a ocupar ese Sillón en este 2023. Si logra ganar, será el primero entre los ex gobernadores en romper ese "maleficio". Quienes se preparaban para suceder a Suarez (Orozco, Ulpiano, García Salazar) ya están bajando las banderas como diciendo hasta acá llegamos, para qué insistir si a Cornejo no hay con qué darle.

Enemigo público

En el peronismo mendocino ya hay una especie de mandato: "paremos a Cornejo". Intentan que ese sea el punto que aglutine al deshilachado PJ provincial todavía manejado por un kirchnerismo que la mayoría de los peronistas no quiere, pero que no logran sacar.

Ni el supuesto poder de los intendentes ha podido hacer nada al respecto. ¿Odiar a Cornejo puede ser el eje central de una campaña cuando la ciudadanía está esperando que los partidos le presenten planes de gobierno con puntos básicos para mejorar la situación de la Provincia?

A Cornejo le hubiese gustado seguir batallando para consolidar su presencia nacional, pero la realidad lo está haciendo recular. Todavía no es momento para los desafíos de máxima, como sería pelear por la Casa Rosada. Los precandidatos radicales que han intentado pelear los principales cargos partidarios al PRO (Facundo Manes, Gerardo Morales) están en veremos o de capa caída.

El factor Horacio

Ocurre que se consolida el avance del plan presidencial de Horacio Rodríguez Larreta como figura central en Juntos por el Cambio. Un avance que está desinflando las ínfulas de los halcones del PRO referenciados en Patricia Bullrich (pero también en el propio Mauricio Macri). Del ex presidente no se niega el peso político que aún posee, pero es cada vez más comprobable que su "segundo tiempo" lo van a jugar otros.

Lilita Carrió, la socia crítica de JxC, adelantó hace varios meses que Mauricio Macri había quedado enganchado al destino de su antagonista principal, Cristina Kirchner.Estos dos expresidentes, cree Carrió, "ya fueron" porque quedaron chamuscados por exceso de grieta.

Macri ya no tiene chances de ganar una segunda vuelta presidencial y Cristina ha quedado inhabilitada de por vida para ejercer nuevos cargos públicos al haber sido condenada por corrupción.

¿Hay posibilidades de que Rodríguez Larreta logre un acercamiento con el radical Cornejo y que eso lo haga desistir al mendocino de su aventura de volver a ser gobernador? ¿Empezará a imaginar un cargo importante en una supuesta presidencia "del Horacio"?

Esas chances son escasísimas. No sólo porque el feeling de Cornejo con la dirigencia del PRO ha estado siempre más cerca de los halcones que de las palomas, sino porque la presencia de Omar De Marchi, como armador y estratega político del jefe de Gobierno porteño, provocaría desconfianzas y cortocircuitos entre los dos mendocinos.

Además es probable que Cornejo y De Marchi tengan que dirimir en las PASO de Mendoza la candidatura a gobernador de Juntos por el Cambio, rubro en el que De Marchi es un abonado.

¿Para qué?

¿Por qué Cornejo quiere volver a ser gobernador? Algunos dicen que es porque no se ha logrado que el radicalismo nacional tenga más fuerza dentro de la coalición opositora. Facundo Manes no ha sido la "gran sorpresa política" que iba a renovar a la UCR. Otros estiman que Cornejo quiere volver a Mendoza porque se ha quedado con sangre en el ojo por aquello que no pudo profundizar en su gestión de 2015 a 2019.

Cornejo metió mano en los intersticios retrógrados del Estado provincial (combatió, por ejemplo. el cogobierno que los gremios estatales practicaban en áreas claves de la gestión) y comenzó una tarea de modernización para hacerlo un poco más eficiente.

Lo mismo intentó hacer con la Justicia para dotarla de más agilidad y eficiencia, aunque en esta tarea a veces pareció olvidar que estaba en territorio de otro poder del Estado, por lo que se lo criticó por no respetar las formas ni los protocolos. No obstante hubo miembros de la Corte que admitieron que Cornejo había sido el primer gobernador que lograba dar en la tecla en problemas centrales de la Justicia mendocina.

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