A más de 50 años de la muerte de Juan Domingo Perón, los pibes que tienen 16 años y votarán por primera vez en unos meses no habían nacido cuando el kirchnerismo desembarcó en el poder en 2003. Imagínense el registro que tienen de los liderazgos peronistas de los ‘50, ‘80 y ‘90 si no se lo contaron sus abuelos.
Ni Milei ni Cristina: el desafío de Emir Félix en su tarea de resetear la identidad del PJ
Emir Félix tiene que trabajar mucho para adentro y para afuera del PJ. La crisis de los partidos lo obliga a estirar la base en un frente que priorice la dinámica actual de la política virtual
¿Les habrán contado que Perón fue proscripto y su apellido prohibido de pronunciar bajo pena de arresto en el ’55 o que en los ’70 intentaron exterminar a todos los peronistas? Paradoja: todo eso los hizo más fuertes. Siempre el peronismo salió fortalecido –a la corta o a la larga- de los ataques. Déjà vú.
El exterminio no ha corrido con ellos como si pareciera sobre la estructura de otros partidos nacidos recientemente y que están prácticamente disueltos o absorbidos por el poder central de turno, como el PRO. Eso podría beneficiar al PJ mendocino.
Javier Milei ha sido implacable con el PRO, ingenuo Mauricio Macri creer que serían amigos. El Presidente tiene giros de un político formado para ser político, algo de lo que pareciera renegar, siendo la política el arte más destacado por la filosofía.
Mirando desde el Sur
Emir Félix tiene mucha presión sobre sus hombros: cuando se cumplieron 25 años de democracia, el peronismo llevaba 17 en el poder de Mendoza y el radicalismo 8. Hoy, 17 años después, gana por poco la UCR. Y ningún partido ha logrado morar el poder más de tres períodos continuados.
Volver a empatar en el podio será uno de sus principales desafíos. La parada 2025 será clave, un turno electoral en el que el sanrafaelino está casi obligado a devolverle al menos el segundo lugar al peronismo mendocino que quedó tercero en las últimas elecciones a gobernador.
El sureño tiene varios soldados leales en lugares estratégicos: en el Congreso, la sanrafaelina Liliana Paponet destaca entre las mujeres mendocinas con posiciones enfrentadas con el gobierno nacional, a diferencia de los genuflexos que responden sin chistar como la liga de gobernadores norteños mayormente pejotistas.
En la Legislatura mendocina, el felixismo es fuerte con Germán Gómez en Diputados, quien siempre tiene posturas firmes en contra de Alfredo Cornejo y Mauricio Sat o Pedro Serra en Senadores quienes con diferentes estilos también confrontan con el cornejismo gobernante. El tridente pelea con un oficialismo muy poderoso que impone sin sobresaltos todos los deseos de Cornejo.
Digresión de la semana política
Decir que quienes no bancamos tal como salió el adefesio de Ficha Limpia es "porque apoyan a Cristina”, es desconocer el precepto constitucional del principio de inocencia que requiere un fallo definitivo para la culpabilidad y los tratados internacionales a los que Argentina suscribe como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
Muchos de quienes defienden Ficha Limpia saben, en consecuencia, que es anticonstitucional y violatorio del derecho humano de ser elegido en un proceso democrático. ¿Qué pasa si alguien que tiene dos fallos en contra (sin fallo definitivo de la Corte) y no puede participar en una vuelta electoral, es declarado luego inocente en el fallo final? Simple: fue dejado afuera injustamente.
El ejemplo no es una ocurrencia mía: a Lula Da Silva le pasó exactamente eso en Brasil cuando no lo dejaron participar en una elección en la que marchaba firme primero en todas las encuestas y Jair Bolsonaro fue electo presidente. Después la Corte anuló todo el proceso por discrecional y lo declaró inocente ¿Injusto o no?
Pareciera ir por otro lado la dureza con la que tratan a dirigentes volcados sobre la izquierda frente a quienes se vuelcan sobre la derecha y jamás son alcanzados por la mano de la Justicia.
De hecho, había otro dictamen de minoría que proponía enriquecer la ley incluyendo también delitos más graves que la corrupción como trata de personas, sustracción de menores, delitos de lesa humanidad o delitos sexuales pero todos quedaron afuera y sólo quedará proscripto quien tenga dos sentencias en delitos vinculados con el choreo de guita, grave pero pensado sólo para uno (o una). Un violador podría ser candidato sin demasiado drama, por ejemplo.
Demás está apuntar el peligro que representa dejar en manos de los jueces –el único poder que no es electo por el voto popular- el armado de las listas de los partidos al conferirle la lapicera para firmar fallos con el solo fin de perjudicar a dirigentes antipáticos para alguno de los poderes fácticos. Los jueces no son monjes, son jueces.
El artículo 66 de la Constitución es riquísimo porque les da sobradas facultades a ambas cámaras para regular las inconductas de sus integrantes. Y para el Presidente existe el juicio político.
Una norma que le quite poder político a la política y se lo confiera al Poder Judicial es, al menos, un tiro en el pie de los mismos políticos que se mueven por espasmos de momento y no miran al futuro. Nunca la proscripción para participar en elecciones fue un buen camino.
Volvamos a lo nuestro
El desafío de los dirigentes a cargo de los partidos políticos es demasiado extremo, los expone a una realidad para la cual necesitan inevitablemente asistencia de un ejército de militantes virtuales en un terreno que cada día le queda más lejos a quien tiene más de 40 años y se dedica a la política: el mundo en red.
¿Cómo hará Emir Félix para lograr el doble cometido de volver a enamorar al cambiante electorado mendocino y además tener presencia en redes sociales para que los sub 40, sin quienes es imposible ganar una elección, se sientan también contenidos? ¡Manso desafío!, diría un teenager menduco.
El criptopresidente
Uno de los grandes aciertos de Javier Milei fue dar un gran despliegue comunicacional sobre las redes de cada uno de sus movimientos.
Allí estuvo su mensaje más poderoso, nada de lo que decía o hacía quedaba afuera del universo TikTok, Instagram o X. Una abrumadora mayoría de votantes de entre 16 y 40 años lo acompañó con su voto.
Incluso viniendo de familias de abuelos peronistas o radicales, eso ya importa poco en los jóvenes criptomonetizados. Ojo que puede salir mal.
Cuando escuchábamos Madonna
A fines de los ’80, los Félix (encabezados por Chafí, padre de Omar y Emir, quien fue uno de los dirigentes peronistas mendocinos más destacados de los ‘70 y ‘80) apoyaron a Antonio Cafiero –como Néstor Kirchner- en la disputa por la candidatura a la presidencia que finalmente ganó Carlos Menem, a quien paradójicamente apoyaba Cristina Fernández como militante.
Menem es el presidente preferido de Javier Milei. Comedia de enredos.
Emir Félix tiene que trabajar mucho para adentro y para afuera. La crisis de los partidos lo obliga a estirar la base en un frente que priorice la dinámica actual de la política virtual en donde las demandas se renuevan y la oferta no siempre puede satisfacer las criptopeticiones ciudadanas que entran en un tuit.





