Hace 10 días, Luis Petri pasmó a más de uno en las PASO de Cambia Mendoza para gobernador. Obtuvo casi 40% de los votos en la interna oficialista, algo que no había previsto ningún sondeo. Sin poner en peligro el liderazgo de Alfredo Cornejo, quien obtuvo el 60%, le trastocó a éste parte de su zona de confort.
Luis Petri: cómo pasar de actor de reparto a superstar político en 10 días
Esta semana, en el primer día del invierno, Petri sorprendió al país cuando se oficializó que será precandidato a vicepresidente de Patricia Bullrich dentro de las PASO nacionales de Juntos por el Cambio (JxC), un puesto para el que ya se había mencionado a otro mendocino: el gobernador Rodolfo Suarez, y a otros radicales, como el titular de la UCR bonaerense Maximiliano Abad.
Antes de esos dos batacazos, solía decirse en los contertulios políticos que para el cornejismo Petri no era alguien de temer. Lo suyo, explicaban, era una postulación más bien testimonial tendiente a seguir en el candelero para más adelante. Sin embargo, él no se bajó de su proyecto de buscar la gobernación, como hicieron otros dirigentes con aspiraciones, entre ellos el intendente de Las Heras, Daniel Orozco, que luego se fue al partido de Omar De Marchi.
Petri insistió en hacerse el gallito. Y, como al gordito de Alfonsín, no le fue nada mal. Ahora, tanto en Buenos Aires como en el resto del país, es muy probable que este abogado, de 46 años, con un hijo de 16 años, y dos veces diputado nacional, deje de ser prioritariamente "el novio de Cristina Pérez" para pasar a ser "el vicepresidente de la Bullrich".
Chistosos y Belgrano
En las redes sociales ya hay chistes acerca de lo peligrosos que suelen ser los vicepresidentes que provienen de Mendoza. Y en los cafés hemos escuchado el siguiente: Petri frente a un espejo repite de manera incesante: "Mi voto sí es positivo, mi voto sí es positivo".
A diferencia de otros políticos con diplomaturas en sonrisas y simpatía desbordada, Petri es mucho más medido, pareciera que es más afecto a la media sonrisa.
El tema saliente de la carrera política de Petri, político nacido y criado en San Martín, ha sido la seguridad. He ahí una de las claves por la que lo eligió Bullrich, ex ministra de Seguridad con Mauricio Macri. A una de esas normas propiciadas por él en el Congreso nacional se la conoce como la "Ley Petri".
En el Congreso son recordadas sus intervenciones cuestionando al kirchnerismo. No fue de los legisladores del montón. Antes de integrar la Cámara de Diputados de la Nación fue legislador provincial donde también dejó su sello como promotor de leyes generadas ante la desprotección de las víctimas de la inseguridad, entre ellas la que no permite conmutar penas a quienes cometieron delitos con agravantes.
Trazos de halcón
¿Por qué lo eligió Bullrich? Es evidente que Cornejo y Suarez han tenido mucho que ver. En el entorno de Bullrich han dicho que Petri da el perfil adecuado: tiene experiencia legislativa, conoce al dedillo la tramoya del Congreso, y es un radical con ciertos trazos que no desentonan con los halcones del PRO.
Además concuerda con algo que habría pedido la propia Bullrich: que su compañero de fórmula "no la fuera a desperfilar". Eso, traducido, significa que el elegido "no quiera hacer la propia" una vez que esté en el cargo, algo que, por ejemplo, temían con Ricardo López Murphy, otro de los nombres que también estuvo en danza.
En 2021, tras dos períodos como diputado nacional, Petri avisó que no se iba a postular para seguir en el Congreso porque quería volver al llano por un tiempo para preparar su postulación a gobernador. Durante la campaña por las PASO de Mendoza vertió críticas que dolieron a Suarez y a Cornejo (la provincia está en pausa, hay que revisar el Item Aula, entre algunos de los cuestionamientos).
Pero todo pareció volver a su cauce cuando el hombre que fue la "sorpresa de las elecciones" acudió al búnker de Cambia Mendoza para festejar junto a Cornejo, Suarez y Bullrich el triunfo de la coalición gobernante ante el demarchismo y el peronismo.
En ese escenario y para aventar cualquier duda, Cornejo dijo que Petri era "parte indisoluble" del frente oficialista, lo que se corroboró con creces este 21 de junio cuando Bullrich confirmó que el político del Este mendocino iba a ser su compañero de fórmula.
En Twitter el elegido de Bullrich ha escrito por estos días que, como Manuel Belgrano, él prefiere el método, al desorden; la disciplina, al caos; la constancia, no la improvisación: la magnanimidad, no la condescendencia.



