Análisis y opinión

La caida de Munives y la tentación de apelar al famoso "cherchez la femme"

Las irregularidades éticas en las que incurrió el director general de Policías tuvieron un efecto positivo: la rápida y bienvenida reacción política y ciudadana

Es un clásico de la política: varios de los gobiernos que tienen una buena performance en las elecciones de medio término, empiezan a exhibir problemas (léase: desatinos) a las pocas semanas de haber festejado por ese éxito electoral.

Sobre todo en las segundas y terceras líneas de funcionarios suelen creer que la aprobación del votante a mitad de gestión los ha dejado inmunizados políticamente y con la posibilidad de hacer locuras. En realidad, es todo lo contrario. En la segunda parte de una gestión gubernativa es cuando hay que poner más cuidado en las tareas de control porque muchos se suelen engolosinar y patinar.

El escándalo que le costó el puesto al ahora ex jefe de Policías, Roberto Munives, pinta a la perfección ese estado de cosas de las que hablamos.

Roberto Munives y su pareja, la abogada Mónica Delsouc, están acusados de falsear datos y cometer irregularidades en una expedición al cerro Aconcagua. Ella no tenía colocada ninguna vacuna contra el Covid, detalle que obvió en las declaraciones exigidas por las autoridades. Se hicieron custodiar por personal de la Patrulla de Rescate de la Policía, y dispusieron de caballos de la fuerza y de equipamiento oficial. Para coronar las irregularidades usaron el helicóptero destinado a personas en emergencia.

Show irregular

Fue un rosario de irregularidades que al mendocino medio no le gustan para nada y en las que algunos funcionarios suelen caer por falta de fe republicana. Munives confundió lo público con lo privado y así le fue.

La verdad es que ha sido para celebrar la decidida reacción y la fuerte repercusión que se registró ante el resbalón ético que involucró al citado director general de Policías de la Provincia, quien fue echado del cargo con justa razón.

Munives no era un funcionario recién llegado. Ya había cumplido varios cargos operativos cuando la gestión gubernamental de Alfredo Cornejo lo nombró en la Jefatura. Rodolfo Suarez lo confirmó en el puesto cuando asumió como gobernador en diciembre de 2019. Es decir que Munives tenía pleno conocimiento de qué cosas se pueden hacer y cuáles no. Sabía de normas y disposiciones. Y de lo ejemplar que debe ser un uniformado de la Provincia.

Él y ella

Cuando se desató el escándalo Munives renunció y se llamó a silencio a la espera de la investigación de la Inspección General del Ministerio de Seguridad que incluyó, además de él, a otros miembros de la Patrulla de Rescate de la Policía.

Munives había hecho favoritismo a favor de su pareja para que pudiera subir al Aconcagua, saltándose normas obligatorias y protocolos sanitarios, además de utilizar bienes y personal del Estado en provecho propio.

Muy distinto fue el caso de la pareja de Munives, la abogada Mónica Delsouc, quien tuvo una altísima y muy llamativa exposición pública en las redes sociales y en los medios de difusión, donde acusó "al narcotráfico, a la delincuencia y a la politiquería" de estar detrás de la renuncia de su novio y jefe policial.

"La interna Suárez-Cornejo pudo haber tenido mucho que ver" sugirió Delsouc, quien cree que Munives ya no le servía al proyecto político del Gobierno. "Roberto siempre estuvo en la mira por su compromiso para terminar con la delincuencia", aseguró.

La señora Delsouc había planteado su desafío ante el Aconcagua como un acto de superación tras haber padecido de cáncer de mama. Empero había decidido que no se iba a colocar ninguna de las tres dosis de la vacuna anti Covid que se exigen para realizar actividades en el Parque Aconcagua. Lo hizo bajo el argumento de que no estaba dispuesta a que experimentaran con su cuerpo.

La abogada está en su derecho a no vacunarse contra el Covid pero debe cumplir con las normas que marcan cuáles son las actividades públicas y privadas que no se pueden realizar sin haber recibido las tres dosis de la vacuna. Tras la renuncia del jefe policial, la dama llegó a decir que estaba aliviada porque "con Roberto ya no teníamos vida. Nos atacaban todo el tiempo".

Perfume francés

El escritor Alejandro Dumas (padre) fue el autor de una frase literaria que, desde mediados del siglo XIX, traspasó las fronteras de Francia: Cherchez la femme (Busca a la mujer). Según esa frase, cuando un hombre actúa de manera extraña, cuando algo no está del todo claro, o cuando quiere impresionar o darse dique, hay que buscar las razones en la mujer que lo acompaña.

Dumas (padre), que fue un precursor de las novelas de tinte policial, estaba convencido de que detrás de muchos sucesos delictuales de un varón estaba la fuerte influencia de una mujer.

Hoy cherchez la femme suena decididamenten machista. Cualquier escritora podría enarbolar la expresión Cherchez l´homme para poner al varón como el centro de todos los males, sobre todo a la hora de analizar la violencia de género.

En el caso Munives puede que se presente la tentación de caer en Cherchez la femme para cargar las tintas sobre la novia del funcionario.

Pero por más que ésta mujer se haya mostrado efusiva en exceso y que sus declaraciones no hayan hecho más que jugarle en contra, no hay que perder de vista que aquí lo que se cuestiona e investiga es -de manera particular- el mal accionar y la falta de ética de un funcionario del Estado. Nada menos que del jefe de Policías. Y no tanto las faltas de una ciudadana común.

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