Análisis y opinión

Janina Ortiz entró y salió de la política como una tromba

Janina Ortiz no venía de la militancia partidaria ni había demostrado interés por algún sector político. No estaba ideologizada. Pero se topó con el poder y se encandiló

Janina Ortiz es, decididamente, un personaje novelesco o de telenovela. Ella y el ex intendente Daniel Orozco, que actuaron como socios políticos y sentimentales, vieron caer, pasados de rosca, el castillo de naipes que habían construído usando la política como pivote.

Cuando se entra o se sale de un lugar con fuerza se dice que fue "en tromba". Es una "irrupción tumultuosa" que por lo general se usa en la terminología del estado del tiempo y tiene que ver con fuertes tormentas de agua. Janina y Orozco se convirtieron en una tromba en la política mendocina.

Pero la que ha quedado más en foco es ella, una mujer de una audacia desusada, una urdidora, es decir alguien que trabaja los hilos con los que se va armar un telar. ¿Es eso malo en sí? De ninguna manera y menos en política. Lo que parece haber ocurrido es que tanto a la ex secretaria de Gobierno de Las Heras, y claro, a Orozco, les fallaron varios frenos y pecaron de ausencia de criterios.

►TE PUEDE INTERESAR: La Justicia citó a Janina Ortiz para imputarle peculado en la causa de las cooperativas fantasma

Daniel Orozco y Janina Ortiz.png
Matrimonio: Janina Ortiz y Daniel Orozco.

Matrimonio: Janina Ortiz y Daniel Orozco.

Gambito de dama

Antes de su rumbosa vida municipal Janina fue secretaria del médico Daniel Orozco, que atendía pacientes del PAMI. Cuando éste entró a la política como intendente radical de Las Heras (alentado por el Viti Fayad y luego fogueado, entre otros, por Julio Cobos) a ella se le abrió un mundo fascinante para explorar.

Orozco, que es, o era, una especie de alter ego de Janina, dijo en 2015 cuando se postuló para intendente que quería demostrar que se podía hacer política de manera decente y que para eso le bastaba con una sola gestión municipal para luego volver al consultorio con sus jubilados.

Janina Ortiz arrancó en la Municipalidad como empleada de Mesa de Entradas, luego fue telefonista de Reclamos y casi de inmediato coordinadora de ese sector. En menos que canta un gallo la teníamos como directora de Participación Ciudadana y antes de que concluyera la primera gestión de Orozco, la dama ya era la titular de la Secretaría de Gobierno, es decir la encargada del área política de la Municipalidad.

El frenesí

Janina no venía de la militancia partidaria ni había demostrado interés por algún sector político. No era portadora de una ideología específica, pero en cambio poseía carácter y firmeza. La vida le había permitido toparse nada menos que con el poder. Ella tenía un olfato y una destreza singular. Se sabía con capacidad para mandar, para influenciar y tomar decisiones.

De ahí en más vinieron años frenéticos. Blanqueada su relación sentimental con el intendente Orozco, con quien había tenido una hija, Janina actuó como una consumada primera dama de la comuna. En esos tiempos tomó decisiones que hoy ya la tienen imputada por la Justicia por coacciones agravadas y amenazas. En otro caso está a punto de ser imputada por fraude a la administración pública. Y fue suspendida, sin sueldo, como diputada provincial por "comportamiento indigno" al no allanarse a las demandas de la Justicia

Además del escándalo de las "cooperativas fantasmas" a las que desde el municipio habrían desviado fondos públicos, y de otros sucesos guarros como el de haber ordenado, supuestamente, a una empleada municipal que sedujera a un funcionario y lo llevara a un hotel, donde sexo mediante, debía sacarle información y grabar sus palabras. La empleada habría hecho el mandado pero luego se habría negado a entregar la grabación. Ante ello, dos mujeres del entorno de Janina habrían obligado, a punta de pistola, a que cediera ese material.

Orden y desorden

La sede del municipio vio pasar una primera gestión municipal de Orozco bastante ordenada, aceptable, con calles y cunetas más limpias y plazas mejor atendidas. Y mejoras en la atención al público y la recolección de residuos.Todo indicaba que con Orozco los lasherinos habían empezado a desembarazarse de algunas olvidables experiencias con el peronismo. El médico intentó además levantar la moral de los lasherinos a través de consignas de amor propio. Pero todo eso empezó a enturbiarse.

La reelección de Orozco en 2019 desorbitó al intendente y a Janina, que empezaron a soñar con planes rimbombantes y se olvidaron de poner el foco en la gestión municipal. Orozco adelantó que se iba a candidatear para gobernador de la Provincia en 2023 por Cambia Mendoza y luego largó al ruedo que Janina lo iba a hacer para intendenta lasherina.

Orozco contrató a un gurú mexicano para que los entrenara con vistas a su futura candidatura provincial y la de Janina. Además comenzó a hacer fiestas y cenas con políticos, empresarios y entidades sociales como para ir preparando el terreno pese a que tanto Alfredo Cornejo como Rodolfo Suarez pedían que no fueran adelantadas precandidaturas ya que eso iba a dificultar la labor del oficialismo radical que gobernaba la Provincia y varios municipios importantes.

►TE PUEDE INTERESAR: El desquicio de Daniel Orozco y Janina Ortiz: robos, desapariciones, oficinas fantasma y desorden total

Intrigas y conventillo

La vida diaria en el edificio comunal se había convertido en un conventillo y empezó a reinar un peligroso desgobierno. La falta de gestión se hizo notoria y saltaron luchas internas y versiones de corruptelas. En casi todas esas intrigas aparecía el nombre de Janina Ortiz. Tanto los radicales lasherinos como los del Comité Provincial de la UCR pusieron el grito en el cielo ante la posibilidad de una candidatura a intendenta de la entonces novia de Orozco.

Cuando llegó la hora de definir candidaturas y Cornejo ratificó que se presentaría para una segunda gobernación, el proyecto de Orozco y Janina saltó por los aires. Previsor, el intendente había dicho que al único que no le iba a hacer frente en una interna era a Cornejo. Y comenzó una loca carrera para que lo incluyeran como vicegobernador de Cambia Mendoza.

Era tarde. Las versiones de que el municipio era una bomba de tiempo y de que iba a saltar pus no era un secreto para nadie. Un tiempo antes Cornejo había cometido el error de alabar a Orozco. Pero ese Orozco que mentaba Cornejo parecía tener las características del de la primera gestión, no el de la segunda intendencia, esa en que Orozco y Janina desataron sus audaces proyectos para escalar juntos en el poder.

omar de marchi daniel orozco la union mendocina.jpg
Daniel Orozco se fue con Omar De Marchi, a La Unión Mendocina.

Daniel Orozco se fue con Omar De Marchi, a La Unión Mendocina.

El arrebato

Al verse perdidos, y en un accionar típico de arrebatados, Orozco y Janina quemaron las naves y rompieron con Cornejo y Cambia Mendoza. Cerca de medianoche, como en un aquelarre, la pareja anunció que dejaba Cambia Mendoza para irse con el enemigo top de Cornejo, Omar De Marchi, quien a su vez había congelado su relación con los líderes del PRO para poder crear su propio partido, La Unión Mendocina.

La comuna lasherina se convirtió durante meses en un infierno. Impactados, algunos funcionarios siguieron a Orozco y a Janina. Los más sensatos rompieron con la desenfrenada dupla y se dieron a la tarea de rearmar el radicalismo para hacerle frente. En el interín Orozco y Janina decidieron casarse para darle un toque sweet y estar más abroquelados ante las denuncias contra ellos en la Justicia.

De Marchi y Orozco perdieron la elección provincial ante Cornejo. El candidato del médico en la intendencia también fue derrotado por los radicales Orozco se quedó en Pampa y la vía. La única que logró su tajada fue Janina Ortiz quien ingresó a la Legislatura como diputada provincial de La Unión Mendocina.

Pero fue una victoria pírrica para la dama. La Justicia ya la tenía en la mira por las denuncias de fraude y cohecho. Primero se quedó sin fueros y luego la suspendieron, sin sueldo. Ella apeló a todos los artilugios legales para frenar las imputaciones, una movida que le valió la desaprobación de la mayoría de sus pares en Diputados que consideraron que era "indigno" que un representante del pueblo no se allanara a una investigación judicial.

Algunas crónicas periodísticas ya mencionan a Janina Ortiz como "ex esposa" de Daniel Orozco. Y el actual intendente de Las Heras, el radical Francisco Lo Presti, acaba de afirmar en el programa Séptimo Día de Canal 7 que "a Orozco y Janina Ortiz los imagino presos. Por cosas similares o menores a lo que ellos hicieron, Luis Lobos y su ex esposa terminaron en la cárcel".

►TE PUEDE INTERESAR: En La Pampa hace agua el relato que culpa de casi todo a los mendocinos

Temas relacionados: