Analisis y opinión

El peronismo local sigue sin lograr un buen contacto con el ADN de Mendoza

Ya son demasiadas las derrotas electorales sufridas en Mendoza por el peronismo como para que se insista con los mismos argumentos. El PJ debe renovarse para volver a ser competitivo

La situación crítica del peronismo en esta provincia es el resultado de no haber conectado debidamente con Mendoza y de haber seguido un libreto confuso que le entregó el kirchnerismo. Lo que tenemos es una desorientada fuerza política que no termina de acertar por dónde hay que empezar a cambiar para volver a ser competitiva.

Ya son demasiadas las derrotas electorales sufridas aquí por el PJ como para seguir insistiendo con los mismos argumentos. No aparecen candidatos creíbles, no hay discursos que sorprendan, no hay ideas movilizantes, no existen planes innovadores y no hay atisbos concretos de liderazgos, ya sean personales o grupales.

Las dos últimas gobernaciones que tuvo el PJ provincial, la de Celso Jaque (2007-2011) y la de Paco Pérez (2011-2015) fueron la más potente muestra de lo que significa entregarse atados de pies y manos a los dictados de la Casa Rosada, situación que han repetido la mayoría de sus legisladores nacionales por Mendoza, mucho más preocupados por cuidar los intereses de Cristina Kirchner que los de la provincia.

►TE PUEDE INTERESAR: YPF se comprometió a activar trabajos en pozos abandonados de Mendoza Norte

Tiro corto

En el peronismo mendocino sobra gente que se cree más de lo que es. Falta preparación y actualización de la escuela política. Viven diciendo que hay que renovar la doctrina pero siguen atrasando. El municipalismo es importante para mantenerse en una comuna, pero no para plantear proyectos que abarquen a toda la provincia.

Buena parte de lo que ofrecen es de tiro corto. Mucho caciquismo, demasiado apego a la tribu, empeño en cuidar la quintita. Voluntarismo infantilizado. Excesiva devoción por el pobrismo y famélico compromiso por generar riqueza, empleo, previsibillidad.

Falta modernidad en el peronismo de Mendoza. Se lo nota medio rústico, sin vuelo, yendo una y otra vez por los mismos senderos. Con miedo de que los vayan a retar desde el Instituto Patria. ¿Qué concepto interesante ha aportado el peronismo mendocino a la gran crisis del gobierno nacional? ¿Qué palabra señera, qué advertencia se ha ofrecido desde Mendoza, qué sugerencias?

No sorprenden, no cautivan, se sienten arropados por la comodidad de esperar que les digan cómo pensar. Tienen miedo de decir en público, por ejemplo, que el equilibrio fiscal es importante en cualquier proyecto de gobierno sano, y que no se trata de una idea de derecha. Basta volver por un minuto la vista atrás y preguntarse dónde esta la fuerza renovadora que supo tener aquí el PJ, esa fuerza que generó novedades como el Equipo de los Mendocinos, aquel que le dio tres gobernaciones sucesivas al peronismo entre 1987 y 1999.

Miedo a perder

El peronismo de Mendoza sigue sin ser competitivo. Pareciese que su dirigencia -donde se sabe que hay gente criteriosa y capaz- tiene prohibido reclamar eficiencia o moderación. Los que han esbozado alguna intención de ir por la gobernación no pueden dejar de traslucir su miedo de perder.

Uno de los pocos que se anima a activar la tropa y anda en gira por los departamentos es el kirchnerista Lucas Ilardo, jefe del bloque de senadores peronistas. Pero pareciera que le está escapando al vizcachazo porque se presenta como quien viene a derribar los mitos que hay sobre el radicalismo provincial y no para clarificar lo que el justicialismo de Mendoza tiene para ofrecerle a la sociedad, en particular a la clase media, sector sin cuyo concurso nunca podrán volver a gobernar de nuevo la Provincia.

La titular del PJ provincial, Anabel Fernández Sagasti, que tras la derrota electoral de 2021 se presenta como "una más" hasta que en diciembre concluya su mandato partidario, les insiste a los peronistas de que hay que "buscar la manera de que la gente nos conozca sin ese tipo de intermediaciones que son las construcciones mediáticas que nos presentan como monstruos".

Sensatez y sentimientos

¿Qué quieren decir en la práctica con eslóganes como "vamos a trabajar para volver a ser gobierno en 2023 por la felicidad del pueblo", o "tenemos que utilizar todos los medios a nuestro alcance para llegar al corazón y al sentimiento de los argentinos"?. A esta altura de las cosas, no quieren decir nada. Eso es palabrerío vano.

Al corazón del pueblo van a llegar cuando tengan propuestas concretas, sensatas, cuando respeten las leyes básicas de la economía, es decir esos preceptos básicos de sanidad gubernamental que se usan tanto en la China como en los Estados Unidos. No se sale de la pobreza con populismo ni combatiendo al capital.

Al corazón del pueblo van a llegar cuando los principales funcionarios del gobierno nacional dejen de protagonizar esos espetáculos bochornosos que generan tensión y desconfianza y se dediquen a gobernar sin pasarse el día echando culpas a la oposción, a los empresarios, a la actividad privada, a la prensa o a la "clase mierda" como les gusta decir a ciertos esclarecidos del campo nacional y popular. El Gobierno no asume ninguna culpa propia en la actual debacle política y económica del país.

En Mendoza van a llegar al corazón del pueblo cuando el peronismo explique cómo piensan generar nuevos puestos de trabajo, o qué rubros van a privilegiar, o qué perfil productivo, o qué idea de modernidad, o qué futuro preven para esta provincia. Para ello deberían proponerse llegar no sólo al corazón y al sentimiento de los votantes sino también arrimarse al raciocinio y a la inteligencia de esos mendocinos.

Los mendocinos -entre ellos muchísimos peronistas- no quieren que les pongan plata en el bolsillo ni que le llenen la heladera. Tienen la sufiente fortaleza como para procurárse ellos mismos la subsistencia. Necesitan para eso que hayan oportunidades laborales, mejores sueldos y gobiernos previsibles y sensatos que sepan administrar los dineros públicos, que planifiquen el futuro de Mendoza, y que provean con inteligencia los servicios esenciales de salud, educación, seguridad y justicia. Para eso la Provincia necesita un peronismo que esté a la altura de los tiempos.

►TE PUEDE INTERESAR: Rodolfo Suarez planea presentarse en la Justicia si no hay respuesta por Portezuelo