¿Vio que ahora aconsejan tener sexo virtual? Yo estaba bien con el otro. Han sido años. Pero no soy un tipo troglodita. A mí lo que no me gusta es que me planteen las cosas como una obligación. Veré, pero soy medio tarambana con la web.
Ojo, no es que te lo pida un supuesto sexólogo de programa berreta de la TV. Por ejemplo, la CNN es rotunda en su título: “El Ministerio de Salud de la Argentina recomendó el sexo virtual y el sexting ante el coronavirus”.
Reitero: a mí, pagar una boleta por internet me lleva una mañana entera. Si me meto con esto otro que piden los virólogos, el temor es que pueda llegar a convertirlo en algo tántrico, pero no por habilidoso.
Nos corren el horizonte
“Olvidate”, es el latiguillo que más escucha uno. La normalidad no volverá antes de agosto. Nada como la franqueza. Pero basta decir agosto para que te zampen: “pero ése es el mes en que hay más casos de gripe”. Y yo todavía sin conseguir la antigripal.
La que está como loca es la ensayista y opinóloga Beatriz Sarlo con eso de que los mayores de 70 no podrán circular por la Ciudad de Buenos Aires sin un permiso especial. Esa escritora dice que ella tiene 70 largos y sigue trabajando lo más bien y que esa traba es “estado de sitio selectivo” por parte de Horacio Rodríguez Larreta. “En las dictaduras perseguían a los jóvenes, ahora a los viejos”, exagera.
En lo personal me hartan otras estupideces. Por caso, me tienen esgunfio esas publicidades en You Tube donde supuestos economistas nos recuerdan que las grandes fortunas se han hecho en épocas de crisis, y que invertir los ahorros en tal o cual lugar es vital porque toda crisis es oportunidad.
Reperfilar, ¿dónde estás?
Hay que admitir que todos los días nos hacen desayunar con términos nuevos. ¿Quién se acuerda hoy del reperfilamiento con el que nos machacaban en diciembre y enero. Ahora son las “cuarentenas escalonadas” y cosas así. O sin ir más lejos, lo del sexo a distancia.
Resulta que “las cuarentenas indefinidas” causan un trauma psicológico severo, según ha dicho el King Collage de Londres. Ah, bueeeno. Avísenle a los presos.
Algunos creyeron -en marzo pasado- que a más tardar en mayo iban a volver los asados, que abrirían los cafés y que arrancaría el fútbol aunque más no fuese sin público.
Sí las hay, las aperturas serán graduales y por zonas, muchas de ellas sometidas a prueba y error. Esto es: es posible que abran y a los 15 días vuelvan a cerrar. Además, aseguran, deben pasar por lo menos dos semanas entre esas distintas etapas de la transición.
El famoso pico
Están los que te aseguran que si aflojan la cuarentena, el pico de la pandemia será a mediados de mayo. Y si no aflojan, un mes después. Sin vacuna, el único método es pasar el invierno.
La movida para reactivar de a poco la economía sin que se relaje el cuidado de la sociedad es un mecanismo de relojería que te la debo tener que hacerlo funcionar en el día a día.
Mirando al norte
El que no deja jornada sin darnos sorpresas es el inefable Donald Trump. Ahora ha instado a sus legisladores a debatir en el Congreso (allá sí funciona) cómo sacarle la inmunidad soberana a China para demandarla.
El objetivo es permitir por ley que los ciudadanos norteamericanos accionen en los tribunales contra el Partido Comunista chino por haber generado el virus y por haber escondido información que demoró las acciones sanitarias. “Ellos desataron la pandemia, la taparon, y deben rendir cuenta a sus víctimas en Estados Unidos” dice el magnate platinado.
Ese proceso se llama Ley de Justicia y ya se usó para demandar a países árabes por el ataque a las Torres Gemelas. Si China ignorara tales demandas se le confiscarían sus activos comerciales en Estados Unidos. La otra clave -explica Trump- es que ventilar estos hechos en los juzgados serviría para destapar toda la verdad sobre lo ocurrido en ese país asíatico.
Bien, la corto aquí para no cansarlo. Voy a aprovechar para empezar a ilustrarme sobre asuntos más prácticos. ¿Sexting era el nombre de eso?
