Análisis y opinión

Campañas, sustancias y espejitos de colores

Arrancó la difusión de los spots electorales y el desafío para llamar la atención de la gente preocupada por otras cosas

El sistema educativo de los niveles primario y medio está en crisis. Viene decayendo las últimas décadas sin que nadie se ocupe de resolver los problemas de fondo. Es una cuestión de Estado que no está en la agenda electoral con un compromiso real porque eso supone un trabajo que trasciende la coyuntura y no define las elecciones próximas.

Lo que sí puede incidir es la mayor o menor adhesión que se tenga a las decisiones gubernamentales respecto a la presencialidad en contexto de pandemia, pero no en lo que refiere a las reformas estructurales que el sistema requiere en un mundo competitivo.

No serán parte de las campañas las ideas referidas a la imperiosa necesidad de fortalecer las escuelas primarias y secundarias jerarquizando, entre otras acciones, la labor docente.

A lo sumo, veremos al gobierno provincial destacando la prioridad que se le ha dado a la educación presencial, lo que es un valor en sí mismo, sin por ello afectar la situación sanitaria. Y escucharemos a los funcionarios nacionales pontificar sobre el regreso a las aulas, de la mano de los avances en la campaña de vacunación.

El tema educativo ha entrado fuerte en escena esta semana con los anuncios de la Nación sobre un regreso sostenido y paulatino a la normalidad. Pero lo que ha sacudido la modorra es la cruel realidad mostrada por los directivos de la empresa automotriz Toyota, radicada en Zárate, Provincia de Buenos Aires, al puntualizar las dificultades que tienen para conseguir trabajadores con el secundario completo. "Se les hace difícil hasta leer un diario", advirtió el CEO de la empresa.

El presidente de la Academia Nacional de Educación y autor de "La tragedia educativa", Guillermo Jaim Etcheverry, comentó que una clave de esa problemática es la escasa conciencia que la sociedad, y no solo la dirigencia política, tiene sobre la importancia de la educación de calidad. Es fundamental, además de la revisión de qué y cómo se enseña, apuntalar al docente, opinó el especialista en nuestro programa de radio Nihuil, "Medio Día".

Lo que está pasando con la educación desde hace demasiados años no es ajeno al contexto de estancamiento del país y aumento de la pobreza. En consecuencia, el revertir la situación depende de aspectos socioeconómicos, pero también de acuerdos básicos sobre los objetivos prioritarios y sobre qué hay que hacer al interior del sistema.

Se trata de un asunto que va más allá de la parálisis experimentada por el cierre de las aulas a raíz de la pandemia, cuya consecuencias aún no podemos evaluar en su real dimensión. Implica repensarnos como proyecto de nación.

La iniciativa le corresponde a la dirigencia, pero no siempre lo estratégico para el país lo es para ella.

En modo electoral

En la campaña que acaba de arrancar, salvo excepciones, no encontraremos diseños que apunten solamente a dirimir las contiendas de las candidaturas que se ofrecen en las competencias internas de los espacios políticos.

Se supone que las PASO sirven para ver qué listas siguen en carrera hacia las generales. Sin embargo, las estrategias anticipan lo que se reiterará previo a las elecciones del 14 de noviembre.

En Mendoza, tanto Cambia Mendoza, como el Frente de Todos, han puesto toda la carne en la parrilla. Tres gobernadores harán proselitismo por el oficialismo, y varios intendentes y la jefa partidaria, Anabel Fernández Sagasti, traccionarán las candidaturas de la principal oposición.

"Hemos querido vislumbrar a los mendocinos la importancia que tiene esta elección, por eso me he querido involucrar. Es una elección crucial para la Argentina, el kirchnerismo está a pocos votos de tener el poder absoluto...", se justifica Rodolfo Suarez, quien forma parte de la boleta a senadores nacionales como suplente. El Gobernador aspira a plebiscitar su gestión, al verificar la imagen positiva que arrojan las encuestas. Así también quedará como uno de los adalides de una probable victoria.

En el cálculo se evalúa que en caso de que el 2023 encuentre a Alfredo Cornejo disputando otro cargo (¿el de gobernador?), Suarez asumiría como senador y liberaría eventualmente el casillero que encabeza la lista de diputados nacionales. Siempre que la Justicia electoral, que todavía encuentra al juez Walter Bento en funciones, avale definitivamente su candidatura, claro está.

Al tratarse de una elección plebiscitaria, tanto en las PASO como en las generales, la estrategia de la oposición es apuntar a todos los flancos débiles que encuentre en el Gobierno. Las críticas en la Legislatura a la supuesta manipulación de los datos de muertes por Covid es una muestra.

Se sabe que hoy por hoy, la cuestión económica, la inflación, el desempleo y la pobreza están a la cabeza de las preocupaciones de la población. Mientras la oposición buscará responsabilizar a la gestión de Suarez, desde el oficialismo apuntarán al gobierno nacional como factores determinantes de la situación general, que se acentúa con la discriminación de los recursos que llegan a Mendoza.

La estrategia de sostener el equilibrio entre apertura de las actividades económicas y el cuidado de la salud con el refuerzo y gestión del sistema, serán parte del discurso oficial. Al mismo tiempo, se criticará el cierre de la economía dispuesto por el gobierno nacional y los resultados negativos en el manejo de la pandemia, por ejemplo, la llegada demorada de las vacunas.

Desde el Frente de Todos, se hará hincapié en las campañas de vacunación, que han acelerado su ritmo, y en las numerosas ayudas estatales como sostén de las empresas y de diversos sectores sociales. Los programas de estímulos al consumo, el techo al dólar, la postergación de aumento de los precios regulados, y la baja para Mendoza de la tarifa del gas serán parte de los argumentos.

No faltarán menciones y chicanas cruzadas, donde Cristina y Macri serán parte de los males pasados, presentes y futuros.

En un contexto de fuerte confrontación entre el oficialismo y la principal fuerza opositora, será difícil para las demás agrupaciones abrirse paso a las preferencias electorales. Salvo la izquierda, que cuenta con un piso fiel asegurado, y un discurso preciso reconocido, los otros espacios tienen un serio desafío para no ser convidados de piedra y lograr posicionarse como la tercera fuerza, que tradicionalmente suele encontrar un lugar en Mendoza.