En una pista de Super G desconocida para todos, Emma Aicher volvió a demostrar por qué es una de las grandes revelaciones del esquí en de la Copa del Mundo femenina. La alemana se quedó este domingo con la victoria en Tarvisio y, a tres semanas de los Juegos Olímpicos de Invierno, reforzó seriamente sus aspiraciones de pelear por medallas.
Con 22 años, Aicher dominó un trazado italiano que resultó más complejo de lo esperado y dejó en el segundo puesto a Lindsey Vonn, a 27 centésimas, repitiendo un duelo que ya se viene dando esta temporada. Tercera terminó Ester Ledecka, a 0,94 segundos, en un podio que volvió a reunir a corredoras nacidas en tres décadas distintas: los años 80, 90 y 2000.
Hace apenas un año, Aicher todavía no había subido nunca a un podio de Copa del Mundo. Hoy ya suma siete en tres disciplinas diferentes, incluidos cuatro triunfos, confirmando un crecimiento tan rápido como sólido.
Tarvisio volvió a recibir a la Copa del Mundo después de 15 años y presentó un Super G complejo. No fue una pendiente extrema, pero sí una en la que fue difícil marcar diferencias. “Es una pista linda. No es tan dura, pero creo que es bastante difícil ser rápido, así que es una pista divertida”, explicó Aicher sobre la montaña italiana.
Aicher sigue destacándose por su versatilidad. Es la única mujer que actualmente compite a alto nivel en las cuatro disciplinas del esquí alpino y esta temporada ya logró resultados dentro del top 12 en todas, con podios en descenso, Super G y slalom.
“Me gustan todas”, afirmó cuando le preguntaron por su disciplina preferida. “Me gusta poder cambiar rápido de pista: un día estoy haciendo descenso y al día siguiente slalom”.
Si logra sostener este nivel y esa capacidad de adaptación, Emma Aicher no solo seguirá siendo una de las protagonistas de la Copa del Mundo, sino que también llegará a los Juegos Olímpicos con chances reales de llevarse más de una medalla.






