La impresionante erupción de un volcán submarino cerca de la isla de Tonga, sur del océano Pacífico, provocó un tsunami en las costas de esta nación insular este viernes. Además encendió las alarmas en otros países de la región. No se ha informado muertos ni heridos, pero hay varias zonas incomunicadas. Desde la erupción del volcán en Islas Canarias que no había noticia de tal relevancia internacional.
Sin embargo, las autoridades de Tonga (71.000 habitantes) informaron el registro de olas de 1,2 metros en Nuku’alofa (capital del país, de 24.500 habitantes).
El volcán submarino Hunga-Tonga-Hunga-Ha’apai, está ubicado 65 kilómetros al norte de la isla tongana de Tongatapu y ya había registrado antes una erupción de unos ocho minutos alrededor de las 17.20 hora local. En ese momento lanzó una enorme columna de ceniza a kilómetros de altura. La violenta explosión ha quedado registrada en las imágenes tomadas por satélites.
Otra de las grabaciones muestra al menos a cinco personas, entre ellos niños, refugiándose en una iglesia local justo cuando el agua comienza a golpear las ventanas del templo.
Las olas golpearon ferozmente unos 15 minutos después de la erupción a las viviendas y edificios asentados en la primera línea de la costa norte de Tongatapu. Videos publicados en las redes sociales por testigos mostraron cómo mucha gente debió refugiarse en el techo de sus casas.
Otra de las grabaciones muestra al menos a cinco personas, entre ellos niños, refugiándose en una iglesia local justo cuando el agua comienza a golpear las ventanas del templo.
Un conductor captó en su huida la subida de las aguas, que iban destrozando muros y vallas, mientras otro coche trataba de evitar ser atrapado circulando marcha atrás. La emisora Radio New Zealand ha informado de escenas de pánico donde las personas tratan de huir a zonas del interior de la isla.
Ante la emergencia actual, las autoridades de Tonga han pedido a toda la población permanecer alejados de las playas y líneas costeras hasta las 16.00 del domingo y el uso de mascarilla ante la lluvia de ceniza.
A diferencia de los tsunamis provocados por terremotos, donde las placas tectónicas descargan su fuerza y es improbable que se repita un segundo tsunami, el volcán podría volver a registrar una violenta erupción capaz de crear otra feroz marejada.




