El albañil de la empresa Dream Home Remodels de Colorado Springs, Estados Unidos llevaba un mes, aproximadamente, trabajando en una casa. Pero ese día no venía a finalizar un trabajo ni mucho menos. Al contrario, llegó con un compañero al lugar donde desarrollaba sus labores con una clara intención: romper todo. El hombre logró entrar en el baño que él mismo había remodelado y la emprendió a martillazos delante de una de las habitantes de la vivienda, que desconocía la situación: al trabajador no le habían pagado y todo quedó grabado en video.
En principio, los albañiles dijeron que vendrían simplemente para llevarse sus herramientas de trabajo, las cuales habían quedado en el lugar después de tantos días de trabajo que llevó la remodelación. Sin embargo, entraron y fueron directamente al baño en el que habían concluido la obra de reforma. Fue entonces cuando la historia se tornó violenta y peligrosa.
"Hemos invertido semanas en esto, miles de dólares en esto", dijo Terry Gregory, el albañil que comenzó a romper todos los azulejos del baño con un enorme martillo (en realidad una masa). En cuestión de minutos, la habitación quedó hecha añicos.
Amber Trucke, la mujer que los había contratado, no estaba en casa en esos momentos. Quien les abrió la puerta fue su compañera, que vive con ella y no sabía los detalles del conflicto. Al ver el ataque trató de detenerlo y comenzó a grabarlo con su teléfono celular.
El trabajador aseguró ante quien le preguntara que la propietaria se negó a pagarles una vez finalizado el trabajo. De esta manera, considera que lo que hicieron -la destrucción del cuarto de baño- no estuvo mal, sino solamente se abocaron a "recuperar la posesión de la ducha de azulejos" que habían realizado en tanto tiempo.




