Tumbada en el hospital tras ser atropellada por un minibús escolar, Audrey Stone se marcó un objetivo: recuperarse para poder llevar de vuelta a casa al perro guía que había saltado ante un autobús para salvarla.Stone, que tiene una visión limitada y a efectos legales es ciega, pasó meses en un hospital de rehabilitación. También el golden retriever, Figo, necesitó cirugía y volvió con sus entrenadores para asegurar que podría volver a trabajar.
Una mujer se reunió con el perro que la salvó de morir
