Sonó como una bomba. Después estalló el infierno. Un hombre no pudo salvar a su hija que dormía.Domingo Galicia, quien después se enteró de que una avioneta se había incrustado en la casa rodante donde vive, estaba afuera y corrió a la puerta, gritándole a su hija de 21 años mientras el remolque ardía envuelto en llamas. Ella había vuelto de su trabajo y había decidido dormirse una siesta antes de completar las tareas para la universidad. "¡Banny! ¡Banny!", le gritaba su padre, obstaculizado por una cortina de llamas.
Una avioneta cayó sobre una casa rodante en Florida y produjo dos muertes
