Un cuerpo planetario del tamaño de Mercurio podría haber sido un ingrediente esencial para la formación de la Tierra tal y como la conocemos; y haber contribuido de forma decisiva, alincrustarse en el núcleo terrestre, a la formación de la fuente de calor necesaria para poner en marcha la rotación del núcleo y la consiguiente formación del campo magnético de nuestro planeta.En un artículo que se publica este miércoles en Nature, un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford, encabezado por Anke Wohlers, afirma que este escenario puede explicar, también, por qué la cantidad de ciertos elementos raros que se dan en la Tierra no se corresponde con la composición que deberían tener los meteoritos y demás materiales a partir de los que, supuestamente, seformó nuestro planeta.
Un cuerpo planetario podría haber sido un ingrediente esencial para poner en marcha la rotación del núcleo terrestre.
Un planeta del tamaño de Mercurio contribuyó a formar la Tierra
