Un hombre de 62 años fue condenado a cadena perpetua en Texas (Estados Unidos) al acumular su décima sentencia en contra por conducir borracho desde 1980, informaron hoy medios locales. El imputado, Ivy Ray Eberhard, podrá solicitar la libertad condicional de aquí a 15 años, cuando cumpla 77, según la decisión tomada por el juez Craig Towson. "Parte de mi trabajo es proteger a los ciudadanos y la única forma que veo de protegerlos de alguien con 12 detenciones y 10 condenas por conducir borracho es encerrarlo en un lugar en el que no pueda conducir", dijo el magistrado al leer la sentencia.
En abril de 2014, Eberhard fue detenido y las pruebas revelaron que su tasa de alcohol en sangre multiplicaba por cuatro la permitida en Texas.
En su vehículo, la Policía encontró una botella de whisky prácticamente vacía que, al parecer, acababa de ingerir, indicó la agencia EFE.
A la espera del juicio por ese incidente, Eberhard se despojó del localizador electrónico que le habían instalado y se fugó a Colorado, donde fue detenido de nuevo ebrio al volante y condenado a prisión.
Según registros judiciales, los arrestos contra Eberhard por conducir ebrio comenzaron en 1980 y continuaron en los últimos 30 años en distintos condados
