. El candidato republicano se dirigió a los afroestadounidenses ayer desde una iglesia de Detroit y prometió empleos y esperanza a una comunidad negra que lo ve con desconfianza, y que apoya a su rival demócrata, .
"Estoy aquí para escuchar su mensaje", dijo Trump, en un discurso en el que pronunció frases como "somos todos hermanos y hermanas", que contrasta con los de sus mitines de campaña.
Los malos augurios de las encuestas han movido al multimillonario inmobiliario de Nueva York a tender desde hace semanas la mano a las minorías, que mayoritariamente favorecen a su rival demócrata, Hillary Clinton.
Según un sondeo del diario USA Today y de la Universidad de Suffolk, sólo el 4% de los electores negros lo apoyan.
Insistiendo en el derecho a vivir seguros "con un empleo bien pagado", el multimillonario prometió otra política para reconstruir Detroit, con fábricas por todas partes y escuelas". "Voy a hacer que las cosas se muevan para ustedes", prometió, evocando "las tiendas cerradas, la gente sentada en las veredas sin empleo, sin nada que hacer".
El candidato republicano se unió luego a la audiencia, tratando de seguir el ritmo de la música.
Un centenar de manifestantes se había reunido para esperar al multimillonario hacia el mediodía de ayer frente a la iglesia.
