El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, hizo equilibrios entre la base populista que le dio la victoria y la elite republicana que necesita para materializar sus promesas, con los nombramientos de Steve Bannon y Reince Priebus como los hombres fuertes de su Casa Blanca.
Bannon, su estratega jefe y asesor principal, es un explosivo agitador mediático que antes de sumarse a la campaña Trump presidía una web, Breitbart News, próxima a la derecha alternativa ("alt-right"), una nueva derecha radical que tiene el nacionalismo blanco como valor fundamental.
Priebus, su jefe de gabinete, es un político de carrera que lidera desde 2011 el Comité Nacional Republicano y, por tanto, está muy bien conectado con las mayorías conservadoras en el Congreso, además de ser amigo del presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan.
Los dos principales asesores de Trump representan, así, dos sectores antagónicos del conservadurismo: Bannon es la ruptura con el aparato por la que el magnate hizo campaña y Priebus es el aparato al que retó y ganó en estas elecciones.
Tradicionalmente, el jefe de gabinete es la mano derecha del presidente y se le considera el "guardián" de la Casa Blanca: el asesor más importante del Ala Oeste.
Sin embargo, en el comunicado del anuncio de los nombramientos, el nombre de Bannon va primero y se especifica que ambos trabajaran como "compañeros en igualdad de condiciones", indicaciones que está por verse en qué se traducen una vez el nuevo gobierno eche a andar tras la investidura de Trump el 20 de enero.
La elección de Bannon es tan controvertida que lo primero que tuvo que hacer Priebus tras su nombramiento fue defender a su compañero. En una entrevista con la cadena conservadora Fox, el líder republicano rechazó las acusaciones de xenofobia y racismo vertidas sobre Bannon.
Para las organizaciones de derechos civiles, líderes demócratas y estrategas del aparato republicano contrarios a Trump, la elección de Bannon confirma los peores temores de que el magnate llevará al despacho oval la retórica racista y sexista de su campaña.
Para la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosy, "llevar a Steve Bannon a la Casa Blanca es una señal alarmante de que Trump sigue comprometido con la visión de odio y división que definió su campaña".
A Bannon se le atribuye un historial de comentarios ofensivos contra los judíos, los musulmanes y los afroamericanos, tanto a través de Breitbart como en su vida personal, además de una denuncia por violencia doméstica de su ex mujer.
Para la entidad judía Anti-Defamation League, el nombramiento de Bannon marca "un día triste" por su proximidad con la derecha .
El Council on American-Islamic Relations consideró que la elección de Bannon "envía el mensaje alarmante de que las teorías conspirativas antimusulmanas ".
Rudy Giuliani
El ex alcalde de Nueva York Rudy Giuliani y el ex embajador de EE.UU. ante la ONU John Bolton son firmes candidatos a convertirse en el próximo secretario de Estado.
Trump podría tomar una decisión al respecto en las próximas semanas.



