La campaña del candidato presidencial de la oposición en Estados Unidos, Joe Biden consideró "indignantes" y "sin precedentes" las declaraciones de Donald Trump sobre frenar el recuento de votos y aseguró que el equipo legal "está listo para actuar" ante cualquier intento de resolver los comicios por la vía judicial.
"Fue algo sin precedentes porque nunca antes en nuestra historia un presidente de los Estados Unidos había tratado de despojar a los estadounidenses de su voz en una elección nacional", indicó en un comunicado difundido en un momento en que el escrutinio continúa en la mayoría de los estados clave del país y es imposible pronosticar un resultado final de las presidenciales.
La campaña de Biden aseguró que el conteo "no se detendrá" y seguirá "hasta que se cuente cada voto debidamente emitido".
Incluso la red social Twitter "ocultó" un tuit de Donald Trump en el que hablaba de ir arriba "a lo grande".
"Están tratando de robar las elecciones", tuiteó el presidente estadounidense y la red social advirtió que "alguna parte o todo el contenido del tuit ha sido objetado y puede ser engañoso respecto de cómo participar en una elección u otro proceso cívico".
Más temprano, Biden llamó a sus simpatizantes a "tener paciencia" y se mostró confiado de que su campaña está "en camino de ganar las elecciones".
En su bunker electoral en el estado de Delaware, Biden rompió el silencio político de la noche electoral con un breve discurso frente a un grupo de simpatizantes: "Sabíamos que esto venía para largo, pero estamos en camino de ganar estas elecciones."
Siempre sonriente, Biden lanzó un solo ataque a Trump.
En su breve mensaje, Biden repitió una y otra vez que todo indica que este miércoles no se conocerá el nombre del ganador y advirtió que el resultado final podría tardar un día "o aún más".
Con un mapa electoral aún incompleto, Biden encabeza el recuento de electores con 236. Sin embargo, no solo está lejos aún de los 270 que necesita para ganar el Colegio Electoral, sino que algunos escrutinios parciales en estados clave dibujan un escenario un poco más favorable para Trump.




