Los fuertes vientos avivaron los incendios forestales que azotan el sur de California, forzando a evacuar miles de viviendas y afectaron a unos 150 inmuebles, y murió una persona.
El mayor incendio estalló en el condado de Ventura y creció rápidamente a más de 124 kilómetros cuadrados.
Otro incendio estalló en el borde norte de Los Ángeles, y amenazaba los barrios de Sylmar y Lakeview Terrace, donde los residentes se apresuraron a salir.
