La presidenta brasileña Dilma Rousseff, amenazada de destitución, prometió este martes unos Juegos Olímpicos exitosos pese a que el país atraviesa un periodo "verdaderamente crítico de la historia". "Conocemos la inestabilidad política. Incluso conviviendo con un periodo difícil, muy difícil de la Historia y de la historia de la democracia, Brasil sabrá convivir con la mejor recepción de todos los atletas y visitantes extranjeros porque creamos las condiciones para eso", dijo Rousseff al recibir la antorcha olímpica en Brasilia.




