En los últimos 15 meses, la fiscal general de Pensilvania, Kathleen Kane, ha recuperado un flujo constante de mensajes desde un servidor de correo electrónico del Estado que muestra a las autoridades estatales y los empleados utilizando pornografía, enviando mensajes racistas y misóginos.En los correos electrónicos hay chistes sobre la violación, fotos que se burlan de los afroamericanos y otras minorías, e insultos dirigidos contra personas a causa de su peso, su orientación sexual o su religión.
En Pensilvania, la fiscal general denunció miles de correos del Estado con mensajes pornográficos, racistas y misóginos. Sus rivales políticos aseguran que utiliza la situación para tapar acusaciones en su contra