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En la Unión Europea

Polémica por la aberrante forma que la industria del huevo se deshace de los pollitos machos

Una gran controversia envuelve a algunos países de Europa. la masacre que la industria del huevo hace con los pollitos machos recién nacidos que no le sirven para su fin. Más allá de los fundamentos técnicos de los referentes del sector avícola europeo, la polémica se ha instalado debido a que salió a la luz un video donde se ve cómo una máquina tritura pollitos machos recién nacidos.

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Pero más allá del cómo, la cuestión de fondo es por qué se sacrifican pollitos recién nacidos. Y la respuesta es sencilla: la industria del huevo necesita reponer constantemente sus gallinas —cada una pone alrededor de 300 a lo largo de su vida—pero como los machos de esas razas no sirven para huevos (como es obvio) ni para engordar (porque lo hacen muy lentamente), no son rentables y se sacrifican.

El Partido Animalista (Pacma) ha compartido en su perfil de Twitter (obtuvo más de 9.000 retuits en cinco días) la noticia de que Suiza ha prohibido triturar pollitos vivos.

Una información acompañada de un dato —"solo en España 35 millones de pollitos son triturados, aplastados o asfixiados nada más nacer"— y de un vídeo (embebido al final del artículo) en el que se ve a decenas de animales llevados por una cinta transportadora hasta una especie de foso con un suelo de cuchillas giratorias.

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La imagen ha tomado por sorpresa a miles de personas que vivían ajenas a una práctica perfectamente legal en la Unión Europea. De hecho, el Reglamento 1099/2009 del Consejo [PDF] detalla en el Capítulo 2 del Anexo I que "este método triturará instantáneamente y matará de forma inmediata a los animales" mediante un aparato que ha de disponer de "cuchillas trituradoras de rotación rápida accionadas mecánicamente" y que ha de tener capacidad suficiente "para matar instantáneamente a todos los animales, incluso si su número es elevado".

El reglamento también prevé otros métodos de sacrificio —baño eléctrico, golpe contundente en la cabeza o inhalación de gases—, pero aunque el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación sí publica el dato de cuántos huevos se incuban para gallinas ponedoras (en 2018, 85.640.032, de los que presumiblemente la mitad eran pollitos macho), no hay certezas sobre el uso real de cada método. 

Una verdad incómoda

"La industria cárnica está para ganar dinero", recuerda el veterinario Alfonso Senovilla, miembro del Pacma y de la Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia y del Maltrato Animal (Avatma). "Y la trituración, además de cumplir con el reglamento europeo, es eficaz, barata e instantánea".

En un momento en el que factores como la sostenibilidad y el bienestar animal cotizan al alza en el sector de la alimentación, un video como el que ha difundido el Pacma resulta muy incómodo para todos los sectores implicados: la industria, las cadenas de distribución e incluso los propios consumidores que, probablemente sin saberlo, llevan décadas siendo cómplices de este sistema de producción.

"Somos conscientes de que la opinión de Pacma no es mayoritaria en España, pero la cría de animales se ha deshumanizado mucho y creemos que la sociedad debe reflexionar al respecto", dice Laura Duarte. "No podemos tenerlo todo. Pasa como con la ropa fabricada en países del tercer mundo. Para que tú puedas comprarla barata, alguien tiene que estar pagando el precio".


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