El Pentágono desveló este jueves detalles inéditos sobre la operación "Midnight Hammer", un ataque coordinado contra tres instalaciones nucleares de Irán que representa la culminación de 15 años de preparativos militares estadounidenses para neutralizar las capacidades atómicas iraníes, informó EFE.
La operación involucró 125 aeronaves, incluyendo bombarderos B-2 que lanzaron bombas antibúnker de 13.600 kilos contra las plantas de enriquecimiento de uranio de Fordó y Natanz. Un submarino disparó misiles Tomahawk contra la instalación de Isfahán durante las 36 horas que duró la misión.
Preparativos de 15 años para el ataque contra Irán
El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, explicó que esta operación fue "la culminación de más de 15 años de desarrollo y pruebas" específicamente diseñados para penetrar sitios subterráneos como Fordó, ubicado varias decenas de metros bajo tierra.
Según Caine, los militares de Estados Unidos "comían, respiraban y soñaban" con los preparativos para este momento. La misión incluyó pilotos hombres y mujeres, y uno de los participantes la comparó con "el Super Bowl" por su magnitud. Los pilotos reportaron que la explosión en Fordó "fue más brillante que han visto".
Pentágono defiende precisión tecnológica
El alto mando militar mostró videos sobre las capacidades de las bombas antibúnker utilizadas, revelando que durante su desarrollo, los científicos militares fueron los "mayores usuarios de horas de supercomputadora en Estados Unidos".
Cada arma tenía configuraciones únicas de impacto, ángulo y espoleta. Caine explicó que apuntaron específicamente a dos pozos de ventilación en Fordó que los iraníes intentaron proteger con hormigón, pero las bombas penetraron exitosamente estas defensas.
"A diferencia de una bomba de superficie normal, no se verá un cráter de impacto, ya que están diseñadas para enterrarse profundamente", explicó Caine, confirmando que las seis armas en cada respiradero funcionaron exactamente como se planeó.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth defendió el "éxito rotundo" de la operación y criticó las "noticias falsas" que intentan "dañar al presidente Donald Trump".
Hegseth concluyó desafiante: "Si quieren saber qué está pasando en Fordó, mejor consigan una pala grande, porque no hay nadie ahí abajo ahora mismo".
La conferencia se realizó tras reportes mediáticos que cuestionaron la efectividad del ataque basándose en informes de inteligencia filtrados.




