Lo que sucede actualmente en Cataluña, la región que representa un 20% del PBI español, es una muestra cabal del fracaso de la política.
La falta de diálogo durante años ha llevado a una situación donde los juzgados (de Madrid) están teniendo que resolver asuntos que tendrían que tratarse en el ámbito político. Así, un movimiento marginal como el independentista hace años (no sobrepasaba un 15% de la población) ha crecido desde el 2010 hasta alcanzar cifras que rondan el 40% y con el peligro latente de que las últimas medidas judiciales de encarcelar a los funcionarios del gobierno catalán lo hagan trepar.
Hay cuestiones históricas en las que se supone se originan las diferencias entre España y Cataluña, como la guerra entre Felipe V y Carlos III (apoyado por Cataluña) por la sucesión al trono que termina con la victoria del primero el 11 de setiembre de 1714, tras la cual ordena abolir las instituciones de auto gobierno catalán y donde el castellano se impone como la única lengua oficial. ¿Qué pasa cuando algo es prohibido? Crece en las sombras. Así pasó con la lengua catalana. Luego el dictador Franco persiguió al que pensaba distinto (en todo España no sólo Cataluña).
De Barcelona recuerdo que me llamó la atención la cantidad de banderas catalanas colgadas de muchos departamentos. Fue mi primer encuentro real con el "independentismo", que vi profundizado al visitar el Camp Nou y escuchar que las canciones eran sobre este tema. En 2009-2010 estalló la crisis y el desempleo se disparó. Las medidas del gobierno español fueron ajuste y más ajuste. Además la Justicia (ubicada en Madrid) modificó el estatuto (es como una Constitución pero a escala autonómica) que había aprobado el parlamento catalán buscando más autonomía para recibir más dinero.
Allí surgió más fuerte el reclamo independentista que en estos 7 años no ha sido solucionado con diálogo entre el presidente Mariano Rajoy y los líderes catalanes (primero Artur Mas y ahora Carles Puigdemont). El referéndum ilegal del 1 de octubre donde las fuerzas policiales irrumpieron a los golpes en escuelas agravó todo. Ahora integrantes del gobierno catalán han sido encarcelados por sedición. Una grieta cultural, social y política gigante. Un fracaso de la política.
