Hace poco menos de un año, una mujer describió durante el juicio contra el "Chapo" el costo emocional de haber sido un blanco de los sicarios de Joaquín Guzmán Loera, el "Chapo" Guzmán, quien ahora se encuentra cumpliendo una condena de prisión perpetua por narcotráfico.
Te puede interesar: Ingreso Familiar de Emergencia: cuándo y dónde cobro IFE, segundo bono, AUH, jubilados y SUAF
Se trata de Andrea Fernández Vélez, quien desempeñó una variedad de funciones para el ex líder del cártel de Sinaloa y hoy se considera "Un milagro de Dios", por lograr escapar del dominio del "Chapo".
Esta mujer trabajó muchos años para el poderoso narcotraficante y también lo traicionó al cooperar con el FBI, por lo que la quiso matar. Su historia se conoció después del juicio en contra del fundador del cártel de Sinaloa, que se realizó en Estados Unidos, y en el que se lo condenó a cadena perpetua.
Su testimonio fue emblemático, ya que minutos después de la declaración de Vélez, el "Chapo" fue sentenciado a pasar el resto de su vida tras las rejas por traficar cientos de toneladas de drogas a Estados Unidos a lo largo de 25 años.
Luego de escuchar la sentencia y al momento de abandonar el salón donde se realizó el juicio, él la miró serio unos segundos antes de concentrarse en su esposa, la joven Emma Coronel. “Señor Guzmán, como pido perdón, yo le perdono, y espero que usted pueda perdonarme”, le dijo la mujer.
Alta, delgada, con el cabello castaño largo hasta la cintura y recogido en una cola de caballo, Vélez se paró a unos cuatro metros del Chapo y contó que "surgió una empatía" entre ambos cuando trabajaron juntos en un proyecto para una película sobre la vida del famoso capo.
"Yo admiraba profundamente al señor Guzmán. Lo llegué a ver como una persona buena, educada, que se preocupaba por mí, amable y con carisma. En un momento sentí que era de mi familia", contó.
Pero “soy un milagro de Dios, porque el señor Guzmán intentó matarme. Les ofreció un millón de dólares a los Hells Angels para acabar con mi vida”, sostuvo en relación con el intento de asesinato.
Gran parte del trabajo encubierto de Vélez para el FBI permanece bajo secreto oficial, aunque los fiscales en el caso recientemente revelaron que ella realizó grabaciones en video de al menos uno de los socios de Guzmán que nunca han sido dadas a conocer.
También revelaron que ella ayudó a Guzmán a llegar a un acuerdo con un escritor fantasma para contar la historia de su vida para un proyecto cinematográfico.
La policía federal y la fiscalía de Brooklyn “me rescataron literalmente del infierno”, aseguró esta mujer, hasta hace poco desconocida, vestida con un sobrio traje de falda y chaqueta negra, y altos tacones.
Vélez fue inculpada de delitos de narcotráfico en mayo de 2012 en una corte de Nueva York, pero aparentemente no estuvo nunca en la cárcel.
El agente del FBI Steven Marston contó en el juicio del "Chapo" que Vélez fue abordada en Colombia en septiembre de 2012 para que trabajase como informante en las investigaciones contra el "Chapo" y Alex Cifuentes Villa, un poderoso narcotraficante colombiano.
Vélez aceptó para así evitar ir a la cárcel, el FBI le pagó U$S 290.000, y cuando su vida estuvo en riesgo en 2013, la trasladaron a Estados Unidos y le dieron una visa especial para testigos cooperantes.
La mujer dio a entender que hoy es parte del programa de protección de testigos del Gobierno estadounidense y tiene una nueva identidad, y también afirmó que deseaba contar su historia para “dejar de ser un nombre sin rostro”.
