"No creemos que Venezuela sea una amenaza para Estados Unidos y Estados Unidos no es una amenaza para el Gobierno de Venezuela", dijo Obama, luego que su gobierno promoviera una declaración que declaraba a Caracas como una amenaza nacional. Sin embargo, rápidamente el mandatario aclaró: "Pero seguimos muy preocupados por cómo el Gobierno venezolano sigue esforzándose por intimidar a sus adversarios políticos, incluido el arresto y acusación por cargos políticos en contra de funcionarios electos, y la erosión continua de los derechos humanos".
El presidente norteamericano brindó una entrevista donde atenuó sus posiciones respecto del gobierno de Nicolas Maduro.
Marcha atrás de Obama: "No creemos que Venezuela sea una amenaza para Estados Unidos"
