Francia contenía la respiración ayer, en la antevíspera de la primera vuelta de las presidenciales más impredecibles en décadas, que se celebrarán bajo estrecha vigilancia policial días después de un nuevo atentado.Los comicios de hoy se anuncian como los más reñidos de la historia reciente de Francia, con una carrera extremadamente ajustada entre cuatro de los once candidatos y un alto nivel de indecisión de los votantes. De hecho la cuarta parte de los electores se declaran indecisos y se prevé una abstención alta.El centrista Emmanuel Macron y la líder de extrema derecha Marine Le Pen encabezan la intención de voto, pero el conservador François Fillon y el izquierdista Jean-Luc Mélenchon les pisan los talones.La diferencia entre los cuatro aspirantes es tan corta que se encuentran dentro del margen de error de los sondeos, por lo que cualquiera de ellos podría clasificarse para la segunda vuelta del 7 de mayo.Una parte de los franceses en ultramar y en el extranjero, incluyendo en América Latina y Estados Unidos, comenzaron a votar ayer, un día antes que los electores en territorio metropolitano.El índice de desempleo de 10% y la deslucida economía del país son las preocupaciones principales de los votantes. Esta es la elección francesa más angustiosa en generaciones.La recta final de la campaña se vio sacudida por un atentado en la emblemática avenida de los Campos Elíseos de París, que hizo saltar todas las alarmas en un país traumatizado por una ola de ataques yihadistas que ha provocado más de 230 muertos desde 2015. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se mostró convencido de que el atentado tendrá un impacto importante en el resultado del voto y "beneficiaría probablemente" a Le Pen.Los políticos estiman "probable" un aumento de la participación en reacción al ataque. Vigilancia máxima En este clima de tensión máxima, el presidente socialista François Hollande aseguró que no se escatimarán medios para garantizar la seguridad de los votantes. Las autoridades desplegarán hoy más de 50.000 policías y gendarmes en todo el país, apoyados por 7.000 militares."Nada debe obstaculizar esta cita democrática", señaló el primer ministro Bernard Cazeneuve. Y es que tan sólo dos días antes del tiroteo de los Campos Elíseos, se detuvo en Marsella, en el sur de Francia, a dos hombres sospechosos de haber planeado un atentado.Ayer un hombre armado con un cuchillo provocó unos segundos de pánico en la estación del Norte de París. El hombre fue detenido sin violencia por la policía. Posteriormente afirmó que había sido agredido en las puertas de la estación y que el cuchillo era de sus atacantes.En la misma jornada unas 200 esposas de policías manifestaron en torno de los Campos Elíseos.
Bajo una estrecha vigilancia por los últimos ataques, 4 candidatos de 11 tienen opciones de pasar al balotaje, que se realizará el 7 de mayo
Los franceses afrontan esre domingo sus presidenciales más inciertas
