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Hay denuncias de fraude

Lento recuento de votos y mucha incertidumbre en Bolivia

Después de una noche de protestas opositoras y cuestionamientos al recuento electoral, el Tribunal Superior Electoral de Bolivia reanudó este martes el escrutinio oficial e informó que, con el 94,57% escrutado, el presidente Evo Morales obtiene un  45,75% de los sufragios y Mesa, 37,66%. De mantenerse esa diferencia, ambos deberán medirse en segunda vuelta el 15 de diciembre próximo.

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"Somos los más interesados en que se contabilicen todos los votos", dijo el canciller boliviano, Diego Pary, y agregó que el gobierno aceptará "sea cual sea" el resultado final, luego de recibir junto al presidente Morales a diplomáticos y observadores electorales, y garantizarles que no hubo irregularidades en el escrutinio, como denuncia la oposición.

Poco después, la presidenta del Tribunal Supremo Electoral (TSE), María Eugenia Choque, también desmintió las denuncias opositoras y los cuestionamientos de organizaciones internacionales.

"¿Cómo pueden decir que es un proceso de fraude? Falta poco, a pesar de todas las dificultades", prometió Choque, según el diario local El Deber.

Mientras el escrutinio definitivo avanza lentamente -la suma total de votos en Bolivia y en el exterior-, la crisis poselectoral se profundiza: por un lado, la Central Obrera Boliviana (COB) se declaró en estado de emergencia y convocó a una manifestación este miércoles en el centro de La Paz para defender "la victoria en primera vuelta” del presidente Morales  y por el otro lado, el opositor Comité Cívico pro Santa Cruz inició un paro por tiempo indefinido.

El domingo a la noche, cuando aún faltaba terminar el conteo rápido y pese a que las autoridades electorales habían frenado este primer recuento y aún faltaban contar los votos de zonas rurales y bastiones del oficialismo, Mesa salió a celebrar los resultados parciales del conteo rápido y su lugar en el futuro balotaje presidencial.

La tensión escaló al día siguiente cuando se publicaron los resultados finales del conteo rápido con poco más del 95% escrutado y Morales obtuvo más del 40% de los votos y una diferencia de 10 puntos porcentuales con Mesa, lo necesario para ganar en primera vuelta.

Desde el oficialismo y sectores aliados festejaron de inmediato las cifras como una victoria oficial, pese a que el escrutinio definitivo -el único con valor legal- avanzaba lento y tenía un porcentaje escrutado minoritario.

En medio de un clima de polarización política y con una oposición que varias veces advirtió sobre la posibilidad de un fraude electoral en el último tramo de la campaña, la confusión se convirtió rápidamente en denuncias, protestas callejeras y anuncios de medidas de fuerza.

Militantes de Comunidad Ciudadana, la fuerza de Mesa, organizaron vigilias y protestas en La Paz y otras seis capitales departamentales.

En La Paz, los enfrentamientos con la policía y la represión fueron tan fuertes que el Tribunal Electoral Departamental decidió suspender el escrutinio.

Recién este martes el escrutinio se reanudó en todo el país, pero pese a su avance, tanto el sector que apoya a Morales como el que respalda a Mesa ya anunciaron medidas de protestas.

“La evaluación que se ha hecho ha sido bastante profunda; no podemos aceptar de que desconozcan el voto ciudadano, el voto rural, el voto del campesino, de los indígenas, confundiendo a la población y haciendo ver que hubo fraude”, afirmó el secretario ejecutivo de la COB y un aliado declarado del presidente, Juan Carlos Huarachi, según el diario local El Deber.

Mientras la COB y otras organizaciones civiles cercanas al gobierno se preparan para la manifestación, a lo largo de pequeños grupos oficialistas se concentraron en plazas de La Paz para apoyar al mandatario.

En paralelo, en Santa Cruz, un histórico bastión de la oposición a Morales, el Comité Cívico, que aglutina a organizaciones de la sociedad civil y que supo liderar las protestas opositoras más fuertes contra el gobierno en esta última década, convocaron a un paro por tiempo indefinido a partir de este martes a la medianoche  para "evitar" que el presidente no reconozca el resultado definitivo.

Además convocó al bloqueo de rutas a las 19 hora de Argentina.

Rápidamente el comité cívico y el gobierno municipal de Tarijas adhirió al paro del miércoles y dirigentes opositores pronosticaban que otras regiones y ciudades harán lo mismo.

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Al mismo tiempo que la tensión crece entre los dos sectores políticos más importantes de Bolivia, dos organizaciones internacionales que enviaron observadores electorales a los comicios de este domingo cuestionaron el desarrollo y difusión del escrutinio.

La misión de observación de la Organización de Estados Americanos (OEA) fue la primera voz internacional en advertir que es "difícil justificar el cambio dramático de tendencia" del conteo rápido. La Unión Europea (UE) se sumó a este cuestionamiento y sostuvo que "la interrupción inesperada" del recuento generó "serias preocupaciones".

Renunció el vicepresidente del Tribunal Electoral

En medio de las denuncias de fraude, el vicepresidente del Tribunal Supremo Electoral de Bolivia, Antonio José Iván Costas Sitic presentó su renuncia ante el Ejecutivo. Lo hizo mediante una carta enviada al vicepresidente Álvaro García Linera.

“Por medio de la presente hago conocer mi renuncia irrevocable al cargo de vocal del Tribunal Supremo Electoral (TSE), cargo al que accedí mediante una convocatoria pública el 10 de julio de 2015. La decisión de renunciar al cargo se debe al siguiente motivo: la desatinada decisión de la Sala del Tribunal Supremo Electoral de suspender la publicación de los resultados del sistema de transmisión de resultados preliminares electorales - TREP”, señala el texto.

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