Los restos de una iglesia de la época colonial sumergida hace décadas en un embalse del sur de México reaparecieron esta semana y se convirtieron en una atracción turística para quienes tomaron una barca para ver la estructura de piedra que sobresalía del agua.
Policías antimotines de Nicaragua irrumpieron en la aldea minera de El Limón, disparando gas lacrimógeno y balas de goma. Ayudados por los residentes de la localidad, los mineros en huelga por el despido de tres líderes sindicales habían cortado el acceso entre la mina y el pueblo con barricadas levantadas con piedras y ramas. En Guatemala, las autoridades cancelaron la búsqueda de víctimas todavía sepultadas bajo el barro tras un deslave que mató a al menos 280 personas. Funcionarios prometieron ayuda financiera a los sobrevivientes y proponen la construcción de 150 nuevas viviendas en una parcela de 10 manzanas incautada a un narcotraficante condenado. En Trinidad, un hombre llamado José posa con su gallo Luis para los turistas que visitan la isla caribeña. Se labró esta colorida carrera tras jubilarse como trabajador de la caña de azúcar. Mientras, un grupo de chicos en Cuba llamó la atención al agarrarse a la parte trasera de un auto clásico para salir de una calle inundada en La Habana.
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Brasil, disfrutan del mar después de la puesta del sol.