Las lluvias torrenciales caídas en las últimas horas en los campos de refugiados del Sahara Occidental han afectado a más de 90.000 personas, 25.000 de los cuales han perdido sus hogares y se han quedado sin alimentos, ha denunciado este viernes la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur)."Todo ha quedado destruido, no sólo las casas, sino los lugares de trabajo, las tiendas, las guarderías, las escuelas, los hospitales... Las personas están en medio de la nada en uno de los lugares más inhóspitos del mundo", ha indicado Amin Awad, directo de Medio Oriente y Norte de África de Acnur.
La agencia de la ONU advierte de que el número de afectados podría aumentar porque se prevé que las lluvias torrenciales continúen hasta el domingo.
Las lluvias torrenciales dejaron sin hogar a 25.000 personas en los campos de refugiados saharauis
