Según cualquier criterio, el doctor Osman al-Haj Osman es un ejemplo de éxito entre las decenas de miles de sirios que viajan hacia Europa. Recibió asilo en Alemania. Asiste a clases de idioma, recibe ayuda del estado para encontrar un empleo y pudo llevar a su mujer y sus hijos a reunirse con él.Pero el cirujano de 33 años se ve perseguido por las dudas sobre si hizo lo correcto para su familia al emigrar a un mundo tan distinto. También le persiguen los recuerdos de la guerra civil en su país y de cómo sus dos hijos pequeños se vieron marcados por sus horrores antes de que huyeran de su hogar en Alepo, en el norte de Siria, hace más de un año.
La triste historia de un médico sirio que lucha con los recuerdos de la guerra
