La policía británica abandonó desde ayer la vigilancia constante de la embajada ecuatoriana de Londres tras más de tres años por los altos costos, aunque mantiene su intención de detener a Julian Assange si la abandona.Simultáneamente, el gobierno británico convocó una vez más al embajador ecuatoriano Carlos Abad para reprocharle que mantengan al fundador de Wikileaks en la embajada.
La Scotland Yard abandonó la vigilancia de Assange por los costos
